La educación digital evoluciona a un ritmo acelerado gracias a la aparición de tecnologías emergentes que están redefiniendo cómo se enseña y aprende. Estas herramientas son parte esencial de la innovación educativa, pues permiten personalizar la enseñanza, promover la inclusión y enriquecer la experiencia de aprendizaje.

Desde la inteligencia artificial en educación hasta el metaverso educativo, el reto para instituciones, docentes y estudiantes es integrarlas con un enfoque ético y pedagógico. Conocerlas resulta clave para anticipar el futuro y aprovechar su verdadero potencial.

1. Inteligencia Artificial (IA) generativa en educación

La IA abre la posibilidad de crear contenidos adaptados a cada estudiante, ofrecer retroalimentación inmediata y apoyar la gestión académica. Según Engageli, más de ocho de cada diez instituciones educativas ya emplean IA generativa, lo que la posiciona como una de las innovaciones con mayor adopción en el sector.

2. Realidad aumentada (RA) y realidad virtual (RV) en el aula

Las experiencias inmersivas que ofrece la RA y la RV permiten simular laboratorios, recorrer lugares históricos o realizar prácticas complejas sin riesgo. Proyecciones de Takeaway-Reality indican que el mercado educativo de la VR crecerá más de seis veces hacia 2030, consolidándose como una tendencia con gran impacto en la motivación y participación de los estudiantes.

3. Blockchain para certificaciones académicas

El blockchain aporta transparencia y seguridad al registro de credenciales digitales, facilitando que los títulos académicos sean verificables y transferibles a nivel global. Investigaciones recientes de MDPI destacan que esta tecnología será clave para la movilidad académica y profesional en un mundo cada vez más interconectado.

4. Analítica de aprendizaje avanzada

El análisis de datos en educación permite comprender cómo aprenden los estudiantes, anticipar riesgos de deserción y mejorar la toma de decisiones docentes. Un estudio de Vieriu revela que más del 95% de los estudiantes ya utiliza tecnologías de IA en sus actividades académicas, especialmente asistentes virtuales, lo que evidencia el creciente valor de la educación basada en datos.

5. Metaverso educativo

El metaverso abre la puerta a entornos virtuales colaborativos donde los estudiantes interactúan en 3D. Aunque su implementación aún es inicial, su potencial es enorme para impulsar el aprendizaje híbrido y la creatividad. Según Matsh, en Estados Unidos más del 40% de las escuelas ya incorporan RA/VR en el aula, lo que anticipa una expansión acelerada hacia espacios inmersivos de enseñanza. Las tecnologías emergentes representan una oportunidad para transformar la educación siempre que se integren con visión pedagógica y responsabilidad ética. El futuro del aprendizaje será tanto humano como digital, con docentes y estudiantes construyendo juntos experiencias más inclusivas, creativas y significativas.


Referencias

Engageli. (2025). AI in Education Statistics
Takeaway-Reality. (2024). VR Training and Education Statistics 2024
Vieriu, A. et al. (2025). Artificial Intelligence Adoption in Education. MDPI
Matsh. (2024). Statistics on AI/VR Adoption in Education

Por: Bruno Chacón Jimeno

En los últimos años, la inteligencia artificial (IA) ha comenzado a transformar de manera significativa el ecosistema educativo. Uno de los desarrollos más visibles son los chatbots con IA, herramientas conversacionales diseñadas para responder a preguntas frecuentes y asistir a los estudiantes en tiempo real. Su implementación en universidades y plataformas virtuales se enmarca en un contexto donde la inmediatez, la accesibilidad y la personalización de la información se han convertido en demandas esenciales de las nuevas generaciones de estudiantes.

En el ámbito de la educación superior, la rapidez en la atención y la disponibilidad permanente constituyen factores clave para mejorar la experiencia académica. En este escenario, los chatbots con IA emergen como aliados estratégicos que, si bien no sustituyen la mediación docente, contribuyen a optimizar los procesos de comunicación y gestión educativa. A continuación, se analizan sus principales ventajas, limitaciones y recomendaciones para un uso responsable y efectivo.

Ventajas para docentes y tutores

  • Disponibilidad 24/7: permiten a los estudiantes resolver dudas frecuentes (fechas, enlaces, entregas, evaluaciones) en cualquier momento, superando las restricciones del horario laboral.
  • Ahorro de tiempo: reducen la carga de correos electrónicos y mensajes repetitivos, lo que libera al docente para enfocarse en aspectos pedagógicos y de mayor valor académico.
  • Atención a gran escala: tienen la capacidad de interactuar con cientos de estudiantes simultáneamente, manteniendo un nivel constante de calidad en las respuestas.
  • Consistencia informativa: garantizan uniformidad en la comunicación, evitando contradicciones o errores en la transmisión de datos relevantes.

Límites y consideraciones

  • Rol docente insustituible: los chatbots son útiles para información operativa, pero no reemplazan el acompañamiento académico, la orientación pedagógica ni la contención emocional.
  • Entrenamiento y actualización constante: la calidad de sus respuestas depende de una adecuada configuración y revisión periódica del contenido.
  • Aspectos éticos y de privacidad: resulta indispensable salvaguardar los datos personales de los estudiantes y explicar de forma transparente el uso de la IA.
  • Lenguaje y empatía: algunos bots carecen de calidez en la comunicación, lo que puede afectar la percepción y la experiencia del estudiante.

Recomendaciones para su implementación

La integración de chatbots personalizados en plataformas como Blackboard, Moodle o Canvas puede resultar una herramienta poderosa para resolver dudas frecuentes de los cursos. No obstante, su uso debe ir acompañado de criterios claros de supervisión docente y de una estrategia de actualización continua.

En síntesis, los chatbots con IA no sustituyen la relación pedagógica, pero sí la complementan, ofreciendo una atención ágil, accesible y escalable. La clave está en reconocerlos como instrumentos de apoyo, capaces de mejorar la experiencia educativa siempre que se utilicen bajo un enfoque responsable, ético y centrado en el estudiante.

Texto redactado con el apoyo de Chat GPT.

Cada 11 de julio se conmemora el Día Mundial de la Población, una fecha instaurada por las Naciones Unidas para reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que representa el crecimiento demográfico a nivel global. En un mundo que ya supera los 8 mil millones de personas, comprender la relación entre población, recursos y desarrollo sostenible es más urgente que nunca. La educación, en este contexto, se presenta como un eje transformador fundamental.

La calidad educativa tiene un impacto directo en el bienestar de las personas y las comunidades. A mayor acceso a la educación, especialmente de niñas y mujeres, se observa una disminución en las tasas de fecundidad, una mayor participación en el mercado laboral y una mejora general en los indicadores de salud y desarrollo. En ese sentido, garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad (ODS 4) es esencial para enfrentar los retos asociados al crecimiento poblacional.

Además, la educación permite generar conciencia crítica sobre el uso responsable de los recursos, el impacto ambiental y los derechos humanos, temas estrechamente ligados a los ODS. Formar ciudadanos capaces de tomar decisiones informadas y comprometidas con el bien común es clave para lograr un equilibrio entre las necesidades presentes y las de las futuras generaciones.

Desde Innovación Educativa, apostamos por una educación que integre enfoques interdisciplinares y uso de tecnologías emergentes para analizar fenómenos complejos como el crecimiento poblacional. A través de proyectos, simulaciones, aprendizaje basado en retos y experiencias reales, promovemos una formación con mirada global, ética y sostenible.

Este Día Mundial de la Población, recordamos que el tamaño de la población no es el único factor que determina nuestro futuro. Lo que realmente marcará la diferencia es la capacidad de educar y empoderar a las personas para que, desde cualquier lugar del mundo, sean agentes de cambio comprometidos con un desarrollo más justo, resiliente y sostenible.

Por: Bruno Chacón

¿Sabías que la Inteligencia Artificial puede ayudarte a mejorar la comunicación con tus estudiantes en las LMS?

Hoy más que nunca, la comunicación efectiva en entornos virtuales es clave para lograr una experiencia de aprendizaje significativa. En ese contexto, la Inteligencia Artificial (IA) se presenta como una herramienta poderosa para fortalecer el vínculo entre docentes y estudiantes dentro de plataformas como Blackboard, Chamilo, Absorb, Docebo, entre otras.

¿Cómo puede apoyarte la IA en tus clases virtuales?

  • Asistentes virtuales y respuestas automatizadas
    La IA permite implementar chatbots o asistentes que responden preguntas frecuentes al instante, liberando tu tiempo para enfocarte en lo pedagógico.
  • Retroalimentación más rápida y personalizada
    Con herramientas que analizan tareas y foros, puedes brindar comentarios adaptados a cada estudiante, incluso con sugerencias automáticas basadas en el rendimiento.
  • Detección temprana de estudiantes en riesgo
    Algoritmos de IA identifican patrones de baja participación o mensajes que reflejan desmotivación, ayudándote a intervenir a tiempo. Cabe mencionar que la herramienta de seguimiento, ya se encuentra implementada en Blackboard.
  • Traducción y accesibilidad
    Facilita la inclusión de estudiantes con diferentes lenguas o necesidades especiales, haciendo que tu aula sea realmente para todos.

En conclusión: la IA no viene a reemplazarte, sino a potenciar tu labor docente dándote más herramientas para comunicarte mejor, anticiparte a necesidades y brindar una atención más cercana, incluso a la distancia.

Blackboard LMS, plataforma de gestión de aprendizaje utilizada en la UPC, ya permite integrar varias de estas soluciones, y conocerlas puede marcar la diferencia en tu práctica docente.

Cada 4 de julio se celebra el Día Mundial del eBook, un formato que ha transformado profundamente la manera en que accedemos al conocimiento. Desde su aparición, los libros electrónicos han facilitado la democratización de la lectura y el aprendizaje, eliminando barreras físicas y económicas. En un mundo interconectado, su valor reside no solo en la portabilidad o el ahorro de papel, sino en su capacidad para hacer que el saber esté al alcance de más personas, en cualquier lugar y en cualquier momento.

En el ámbito educativo, los eBooks han permitido diversificar las metodologías de enseñanza, integrando recursos interactivos, enlaces a contenido ampliado, y accesibilidad para personas con discapacidad visual o dificultades de lectura. Su flexibilidad fomenta un aprendizaje más autónomo y personalizado, alineado con los modelos pedagógicos centrados en el estudiante. Además, su uso contribuye a reducir costos para las instituciones y estudiantes, favoreciendo la equidad en el acceso a materiales académicos actualizados.

La incorporación de eBooks y bibliotecas virtuales ha transformado el acceso al conocimiento en el ámbito educativo. Antes, el aprendizaje dependía en gran medida de libros físicos y presencia en espacios concretos; hoy, el contenido está disponible de forma inmediata, remota y en múltiples formatos. Esta transición ha favorecido el autoaprendizaje, la educación a distancia y la personalización de contenidos según las necesidades del estudiante. También ha permitido que instituciones educativas amplíen sus recursos sin las limitaciones del espacio físico y ha fomentado una cultura de acceso abierto al conocimiento. – Gabriela Alvarez

Celebrar este día es también una oportunidad para reflexionar sobre el rol de las tecnologías en la educación. Promover el uso de libros electrónicos no solo es una decisión práctica, sino también una apuesta por una educación más inclusiva, sostenible y adaptada a los tiempos digitales. Las bibliotecas virtuales, las plataformas educativas y los recursos de código abierto nos recuerdan que el futuro del aprendizaje está en constante evolución, y los eBooks son una pieza clave en ese camino.


En línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (Educación de calidad), los eBooks apoyan la creación de entornos de aprendizaje más inclusivos y equitativos. Al ofrecer contenidos accesibles y actualizables, permiten a millones de estudiantes, especialmente en contextos vulnerables, acceder a recursos educativos esenciales. De esta forma, contribuyen a reducir la brecha educativa y garantizan oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos.

A pesar de los avances tecnológicos, persisten barreras estructurales que dificultan el acceso equitativo a los eBooks. Los principales desafíos incluyen:

  • Falta de conectividad a internet en zonas rurales o de bajos recursos.
  • Limitado acceso a dispositivos electrónicos.
  • Baja alfabetización digital, tanto en estudiantes como en docentes, que dificulta el uso autónomo de recursos virtuales.

Superar estos desafíos implica implementar políticas públicas que aseguren infraestructura tecnológica, inversión en formación digital y alianzas con iniciativas de acceso abierto. – Gabriela Alvarez

Además, su incorporación en programas educativos fortalece las estrategias de enseñanza digital, favorece la continuidad pedagógica en situaciones de emergencia y expande las oportunidades de aprendizaje autónomo más allá del aula. Así, los libros electrónicos no solo enriquecen la experiencia educativa, sino que se convierten en herramientas clave para alcanzar una educación de calidad, inclusiva y resiliente, como plantea la Agenda 2030.

Por: Michael Zhou Wu

Todos hemos visto o usado alguna herramienta de inteligencia artificial (IA) que puede analizar datos, automatizar tareas y generar soluciones personalizadas para mejorar la eficiencia, entre otras funciones. Estas nos facilitan la vida al momento de realizar actividades tediosas o resolver problemas complejos. Para un adulto en ejercicio profesional, estas herramientas pueden ser de gran utilidad. Pero cabe preguntarse: ¿un alumno en formación debería tener acceso a este tipo de tecnologías durante su etapa de formación universitaria? En los últimos años, universidades de distintas partes del mundo han comenzado a posicionarse firmemente ante esta interrogante.

Un caso es el de la University of Florida, que ha integrado formalmente un módulo obligatorio de alfabetización en IA como parte del currículo de pregrado. Este enfoque contempla no solo la dimensión técnica, sino también la reflexión ética y el uso aplicado de herramientas de IA en distintas disciplinas. Se trata de una decisión institucional que no se limita a incorporar tecnología, sino que plantea una nueva manera de concebir la formación profesional en la era digital (University of Florida, 2023).

Al igual que, otras instituciones como Ohio State University han anunciado programas para formar a todos sus estudiantes en lo que denominan “fluidez en IA” —una apuesta por integrarla como competencia transversal en sus programas de estudios, reconociéndola como una habilidad esencial para cualquier profesional del siglo XXI (The Guardian, 2025).

En contraste, instituciones como Sophia University, la University of Tokyo y Kyoto University han implementado prohibiciones explícitas al uso de ChatGPT y otras herramientas de IA generativa en ensayos, reportes y tesis. En caso de detección, se imponen sanciones severas, salvo que el docente permita expresamente su uso en la evaluación. Estas medidas responden a la preocupación por preservar la integridad de habilidades críticas como la escritura y el pensamiento original (Nikkei Asia, 2024). En cambio, en la Universidad de São Paulo, se introdujo un protocolo que invitan a realizar entregas orales o trabajos manuales en cursos que requieren comprensión profunda de conceptos. Profesores también han integrado tareas analíticas que emplean prompts en ChatGPT, pero con énfasis en su discusión crítica en posteriores actividades. Todo esto con la finalidad buscar el aprendizaje sin involucrar a la IA. (USP, 2024).

Un ejemplo intermedio es el de la University of Sydney, que desde 2025 ha implementado un modelo flexible de uso de inteligencia artificial basado en un enfoque de “dos carriles”. En este esquema, el uso de IA está prohibido en evaluaciones supervisadas como exámenes presenciales (carril uno), con el fin de proteger la integridad académica, mientras que en evaluaciones abiertas o trabajos no supervisados (carril dos) se permite el uso de herramientas de IA, siempre que los estudiantes declaren su utilización, expliquen su propósito y reflexionen críticamente sobre su aporte. Esta política está acompañada de programas de formación para docentes y estudiantes, y busca equilibrar la preparación digital con el desarrollo de competencias académicas sólidas (University of Sydney, 2024; The Australian, 2024).

Otro caso es el Tecnológico de Monterrey que implementó un piloto con ChatGPT y DALL·E en cursos voluntarios donde se capacita a docentes y estudiantes para usar estas herramientas de forma ética y efectiva. En esta experiencia, más del 70% de los estudiantes afirmó que el uso de IA les ayudó a construir interpretaciones propias de los contenidos, y el 81% indicó que les permitió resolver tareas con mayor rapidez. Esta estrategia se apoya en lineamientos institucionales que promueven el uso responsable y transparente de la IA en el entorno académico (Tecnológico de Monterrey, 2024).

Conclusión

En definitiva, la incorporación de la inteligencia artificial en la educación superior no es solo una cuestión tecnológica, sino una decisión profundamente pedagógica, ética e institucional. Las experiencias internacionales muestran que no existe un único camino, sino diversas formas de integrar o regular su uso, según los valores, contextos y objetivos de cada universidad. En este escenario, resulta fundamental detenernos a pensar:

¿Cómo imaginamos una educación universitaria en utilizando inteligencia artificial? ¿Qué tipo de competencias deberían formar parte de la experiencia formativa para responder a los desafíos del presente y del futuro? ¿Estamos realmente comprendiendo el impacto que tiene y tendrá la IA en la forma en que enseñamos, aprendemos y evaluamos?

Este artículo no pretende cerrar el debate, sino más bien abrirlo. Porque la verdadera transformación educativa no ocurre solo por adoptar nuevas herramientas, sino por asumir una conversación pedagógica profunda y continua sobre su sentido.

Queda entonces abierta la reflexión: ¿debería la inteligencia artificial constituirse como una competencia transversal en la formación universitaria, o su integración debería responder a las particularidades de cada disciplina?

El post fue elaborado con ayuda de ChatGPT

Referencias

El equipo ganador de la Maratón de Innovación Educativa 28h, que representó al Perú en DigiEduHack 2024, participó en el Digital Education Stakeholder Forum, organizado por la Comisión Europea el 24 de junio en Bruselas, para recibir el premio como uno de los ganadores globales en la categoría Beginners.

El equipo peruano, conformado por los estudiantes Alexander Gregorio León Torres, Thais Anjeli Meza Ccoyllo, Milagros Araceli Peceros Chambi y el docente Henry Daniel Lazarte Reátegui de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), junto a Damaris Pizán García de la Universidad César Vallejo (UCV), alcanzó este logro con el proyecto SignEdge, una solución orientada a hacer la educación digital más accesible e inclusiva para todos.

En este encuentro, que reunió a expertos y autoridades en educación digital a nivel internacional, destacó la participación de Thais Anjeli Meza Ccoyllo en el panel “Informing the digital education for tomorrow: lessons from the field”, donde compartió la experiencia y aprendizajes del equipo en esta iniciativa.

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La participación y reconocimiento en este evento representan para el Perú una valiosa oportunidad para visibilizar su talento, contribuir a la reflexión global sobre los desafíos actuales de la educación digital y destacar que la innovación peruana y latinoamericana tiene un impacto significativo en la transformación educativa alrededor del mundo.

Cada 30 de marzo, el mundo conmemora el Día Internacional de Cero Desechos, una iniciativa de la ONU que busca promover prácticas sostenibles para reducir la generación de residuos y fomentar la economía circular. En un contexto donde el consumo excesivo y la mala gestión de desechos impactan gravemente nuestro planeta, esta fecha nos invita a reflexionar sobre cómo cada acción individual puede marcar la diferencia.

Este compromiso está directamente relacionado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (Producción y Consumo Responsables), que nos reta a replantear nuestros hábitos para minimizar el desperdicio y optimizar el uso de recursos. Desde rechazar plásticos de un solo uso hasta practicar el compostaje o reparar en lugar de desechar, cada pequeño cambio suma para construir un futuro más sostenible.

Las universidades, como centros de innovación y aprendizaje, tienen un papel clave en este movimiento. Pueden promover políticas de reducción de residuos, fomentar el uso de materiales reutilizables en sus campus, integrar la educación ambiental en sus programas académicos y desarrollar proyectos de investigación que generen soluciones para la gestión eficiente de residuos. Además, pueden inspirar a sus estudiantes a convertirse en agentes de cambio dentro de sus comunidades.

Adoptar un estilo de vida de cero desechos no solo ayuda al medio ambiente, sino que también genera beneficios económicos y sociales. La reutilización y el reciclaje impulsan nuevas oportunidades de empleo y modelos de negocio sostenibles. Además, contribuyen a la reducción de emisiones de carbono, ayudando en la lucha contra el cambio climático. Al respecto, en la UPC, Carlos Rojas Terán comenta:

“Como docente de Ingeniería Industrial, valoro esta fecha, porque nos recuerda el impacto que nuestras decisiones tienen en el entorno. Los ingenieros industriales tenemos la responsabilidad de diseñar procesos más eficientes, sostenibles y circulares, que minimicen el desperdicio desde su origen. A través de la mejora continua, la innovación y el pensamiento sistémico, contribuimos a construir una sociedad más consciente y comprometida con el uso responsable de los recursos.”

Cada acción cuenta. En este Día Internacional de Cero Desechos, reflexionemos sobre nuestro impacto y tomemos medidas concretas para vivir de manera más responsable. ¿Qué cambio implementarás hoy para contribuir a un mundo con menos residuos?

Texto trabajado con el apoyo de ChatGPT y Carlos Rojas Terán

Cada 17 de mayo se celebra el Día Mundial de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información en conmemoración a la fundación de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) en 1865. Esta fecha busca destacar la importancia de las telecomunicaciones y la tecnología de la información en el desarrollo social y económico de las naciones. Asimismo, nos invita a reflexionar sobre el papel fundamental que desempeñan las telecomunicaciones en nuestra sociedad.

En la actualidad, las telecomunicaciones y la sociedad de la información están en constante evolución, brindando nuevas oportunidades y desafíos. La conectividad global ha transformado la forma en que nos comunicamos, trabajamos, aprendemos y nos relacionamos. Esto ha generado un impacto significativo en sectores clave como la educación, la salud, el comercio y el gobierno.

De este modo, las telecomunicaciones han revolucionado el ámbito educativo, brindando a estudiantes y docentes un acceso sin precedentes a recursos educativos y oportunidades de aprendizaje. Gracias a la conectividad global, ahora es posible acceder a cursos en línea, materiales educativos interactivos e incluso colaborar con personas de cualquier parte del mundo. Las videoconferencias y las aulas virtuales han derribado las barreras geográficas, permitiendo a los estudiantes participar en clases en tiempo real, incluso cuando se encuentran en lugares remotos. Las telecomunicaciones han democratizado la educación y han abierto nuevas puertas para el aprendizaje, fomentando la adquisición de conocimientos y habilidades en una escala sin precedentes.

Además, es esencial trabajar hacia la reducción de la brecha digital, asegurando que todas las personas, independientemente de su ubicación o nivel socioeconómico, tengan acceso equitativo a las telecomunicaciones y la información.

Es por ello que la inclusión digital, es fundamental para poder garantizar que todas las personas tengan acceso equitativo y asequible a las tecnologías de la información y las comunicaciones. Las telecomunicaciones desempeñan un papel fundamental en la promoción de la inclusión digital al conectar a comunidades y grupos que de otra manera estarían marginados. El acceso a internet y la disponibilidad de dispositivos conectados permiten a las personas acceder a información vital, servicios esenciales y oportunidades económicas. Al promover la inclusión digital, se fomenta la participación ciudadana, se fortalecen las economías locales y se abren puertas hacia un futuro más equitativo y justo. Es fundamental trabajar en colaboración para cerrar la brecha digital y garantizar que nadie se quede atrás en la era digital.

Compartimos algunos datos y cifras de las telecomunicaciones en Perú:

En términos de cobertura de telefonía móvil, el MTC informó que a junio de 2021, se alcanzó una cobertura del 97.3% en zonas urbanas y del 82.8% en zonas rurales de Perú.

Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) de Perú

La penetración de Internet en Perú ha alcanzado el 78.9% de la población, lo que equivale a aproximadamente 25.4 millones de personas. Social, que analiza la situación digital en diferentes países.

Perú: Digital 2022, Hootsuite y We Are Social

El 79.5% de la población peruana utiliza servicios de telefonía móvil, lo que representa aproximadamente 25.6 millones de personas.

OSIPTEL, Informe Trimestral de Telecomunicaciones, 2023

Debemos reconocer los logros alcanzados hasta ahora y reafirmar nuestro compromiso de impulsar la inclusión digital y el desarrollo tecnológico. Esto implica fortalecer la cooperación internacional, promover políticas y regulaciones adecuadas, así como invertir en infraestructuras y capacidades digitales. Solo mediante un enfoque integral y colaborativo podremos aprovechar plenamente el potencial de las telecomunicaciones y la sociedad de la información para construir un futuro más conectado, inclusivo y equitativo.

Enlaces de interés:

Naciones Unidas – Mensaje del Secretario General 2023
Osiptel – Necesitamos empresas que se adapten a los cambios