Cada 11 de febrero celebramos el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015 con el propósito de visibilizar y promover la participación equitativa de mujeres y niñas en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Esta conmemoración recuerda no solo el talento y las contribuciones de quienes ya forman parte del mundo científico, sino también la importancia de derribar barreras educativas, sociales y culturales que limitan el acceso de niñas y jóvenes a estos campos fundamentales para el desarrollo global.

Este día se vincula directamente con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible:

  • ODS 4 Educación de calidad, al promover la igualdad de acceso a la educación en ciencias.
  • ODS 5 Igualdad de género, al trabajar por la eliminación de brechas de género en STEM.
  • ODS 10 Reducción de las desigualdades, al asegurar que niñas y mujeres encuentren espacios justos para aprender, investigar y liderar.

En este contexto, persisten importantes desigualdades de género en el ámbito científico en el Perú. Según datos del Registro Nacional Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica (Renacyt), las mujeres representan solo el 33.36 % del total de investigadores científicos registrados en el país, lo que evidencia que su participación en la producción científica aún enfrenta barreras estructurales. No obstante, destacan referentes que están abriendo camino, como Luz Esmeralda Román, ingeniera textil peruana galardonada en 2024 con el premio regional UNESCO-L’Oréal Por las Mujeres en la Ciencia por su trabajo en el desarrollo de textiles funcionalizados con tecnología sostenible, demostrando que la ciencia peruana continúa generando innovación con impacto social y ambiental.

Las mujeres Steam de hoy están llenas de talento dentro y fuera del campo de la ciencia y han llegado para crear más oportunidades, inspirando a la próxima generación. – Gabriela E. Rojas Munive, docente ordinario auxiliar de la Facultad de Ingeniería e Inteligencia Artificial USIL

Más que celebrar una fecha, celebramos posibilidades. Inspirar a una niña a preguntarse “¿y si…”? puede ser el primer paso para que en el futuro diseñe soluciones que cambien realidades. Cada historia de mujeres científicas, cada programa educativo inclusivo y cada vocación naciente nos acercan a un futuro donde la ciencia sea un espacio verdaderamente diverso, justo y enriquecido por la mirada de todos y todas.

Cada 10 de noviembre, el mundo conmemora el Día Mundial de la Ciencia para la Paz y el Desarrollo, proclamado por la UNESCO para resaltar el papel esencial de la ciencia en la promoción del bienestar social, el respeto por los derechos humanos y el desarrollo sostenible. Este día nos recuerda que la ciencia no es solo un conjunto de conocimientos, sino una fuerza colectiva para fomentar la cooperación internacional y promover la paz, tal como subraya la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su Agenda 2030. Su impacto se vincula directamente con el ODS 16, que busca construir sociedades pacíficas, inclusivas y con instituciones sólidas basadas en el conocimiento y la equidad.

En el ámbito educativo, la celebración invita a repensar la enseñanza de la ciencia como una herramienta para formar ciudadanos críticos, éticos y comprometidos con el bien común. Organismos como la OCDE destacan que fortalecer la alfabetización científica desde edades tempranas es clave para que los estudiantes comprendan fenómenos complejos —desde la inteligencia artificial hasta el cambio climático— y participen activamente en la construcción de soluciones sostenibles. Este enfoque se alinea con el ODS 4, que promueve una educación de calidad, inclusiva y equitativa para todas las personas, preparando a las nuevas generaciones para afrontar los desafíos globales.

Las universidades del mundo, desde el MIT hasta la Universidad de Cambridge, impulsan proyectos de investigación y programas interdisciplinarios que vinculan la ciencia con la innovación social. En América Latina, instituciones como la Universidad de São Paulo o la UPC también promueven el aprendizaje basado en retos, el pensamiento científico y la aplicación del conocimiento en beneficio de la comunidad. Estas acciones contribuyen al ODS 9, orientado a fortalecer la investigación, la infraestructura sostenible y la innovación como pilares del desarrollo.

En este día, recordemos que la ciencia no solo habita en los laboratorios, sino en cada aula, en cada mente inquieta y en cada esfuerzo por entender y transformar nuestro entorno. Como comunidad educativa, asumamos el compromiso de seguir aprendiendo, investigando y compartiendo el conocimiento con propósito.

La ciencia cobra sentido cuando sus descubrimientos se traducen en soluciones que mejoran vidas. Promover iniciativas de innovación, investigación y sostenibilidad nos permite formar profesionales comprometidos con el bien común y con un futuro más saludable y equitativo.
Desde la Facultad de Ciencias de la Salud, creemos que educar con propósito es también promover el ODS 4: Educación de Calidad. Cada vez que formamos a un estudiante capaz de cuidar con empatía, pensamiento crítico y responsabilidad, contribuimos al bienestar y la paz de nuestras comunidades.

Dra. Angela Requena, Coordinadora de Relaciones Internacionales, Facultad de Ciencias de la Salud, UPC

Invitamos a docentes y estudiantes a participar activamente en iniciativas de innovación, investigación y sostenibilidad que promuevan la ciencia al servicio de la sociedad. Cada idea, cada proyecto y cada descubrimiento pueden ser una oportunidad para construir un futuro más justo, pacífico y sostenible.

Texto trabajado con el apoyo de Chat GPT.