Cada 17 de mayo se conmemora el Día Mundial del Reciclaje, una fecha que invita a reflexionar sobre nuestros hábitos de consumo y el impacto ambiental que generan, especialmente en un contexto donde el uso de tecnología continúa creciendo dentro y fuera de los espacios educativos.

El reciclaje forma parte de acciones cotidianas que hoy buscan generar un impacto más consciente y sostenible. Desde reutilizar botellas y envases, hasta apostar por la moda circular y el consumo de prendas reutilizadas, cada vez más personas y organizaciones adoptan prácticas responsables para reducir residuos y extender la vida útil de los productos. Esta conversación también alcanza al ámbito educativo y tecnológico, donde el incremento de celulares, laptops, tablets y otros dispositivos ha convertido a los residuos electrónicos en un desafío ambiental cada vez más visible.

En línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (ODS 12) de las Naciones Unidas, relacionado con la producción y el consumo responsables, distintas empresas tecnológicas ya vienen incorporando materiales reciclados en sus procesos de fabricación. Marcas como Apple, Dell y HP han impulsado iniciativas vinculadas al uso de aluminio reciclado, plásticos recuperados y empaques más sostenibles en algunos de sus productos.

En este escenario, las universidades cumplen un rol clave. Además de integrar tecnología en los procesos de aprendizaje, también pueden promover una cultura de sostenibilidad mediante campañas de reciclaje, programas de concientización y espacios que impulsen la reflexión sobre el impacto ambiental de la innovación y el consumo tecnológico.

Pequeñas acciones pueden generar grandes cambios. Apostar por una cultura de reciclaje y consumo responsable también es una forma de construir entornos educativos más conscientes, sostenibles y preparados para el futuro.

La sostenibilidad también viene transformando la manera en que se diseñan y producen los dispositivos tecnológicos. Este video de Apple comparte parte de ese compromiso hacia un futuro con menor impacto ambiental.


En este video de Aprendemos Juntos 2030, Víctor Gil nos invita a reflexionar sobre cómo la creatividad puede transformar y dar nuevas oportunidades.

El 21 de octubre se celebra el Día Mundial del Ahorro de Energía, una fecha que invita a reflexionar sobre el uso responsable de los recursos energéticos. Es un llamado global para que ciudadanos, empresas e instituciones comprendan que la energía es limitada y que cada acción de consumo tiene impacto ecológico y económico. Celebrar esta fecha implica poner en agenda el consumo responsable, promover tecnologías limpias y difundir prácticas que reduzcan el desperdicio. A nivel global, la eficiencia energética es una de las estrategias más efectivas para mitigar el cambio climático y reducir costos en hogares e industrias.

Para que estas ideas se materialicen, es esencial el compromiso de las autoridades en todos los niveles. Los gobiernos deben establecer políticas, regulaciones y programas que incentiven el ahorro de energía, como estándares mínimos para edificaciones, etiquetado de eficiencia energética y promoción de auditorías energéticas. También deben liderar con el ejemplo, aplicando medidas de eficiencia en edificios públicos, alumbrado y transporte. Solo con un marco normativo sólido y seguimiento constante las buenas intenciones se traducirán en resultados concretos.

En el Perú ya se vislumbran cambios en esta dirección, aunque aún quedan pasos por dar. Por ejemplo, el Ministerio de Energía y Minas ha promovido iniciativas de transición energética y eficiencia energética, y el país tiene compromisos en materia de reducción de emisiones en su Contribución Nacional Determinada. ENGIE -+2Publicaciones del BID+2 También hay esfuerzos hacia la modernización de redes eléctricas inteligentes (smart grids) que faciliten una gestión más eficiente del consumo. ENGIE – Sin embargo, es necesario avanzar con mayor rapidez en normativas que obliguen a mejorar la eficiencia en edificaciones nuevas o remodeladas, regular el consumo en el sector industrial, incentivar renovables en zonas alejadas, fortalecer auditorías energéticas y crear mecanismos de financiamiento que faciliten la inversión en mejoras energéticas por parte del sector privado o las municipalidades.

En este contexto, el ámbito educativo juega un papel estratégico. Las universidades y escuelas pueden integrarse activamente en la construcción de una cultura de ahorro energético mediante proyectos de investigación, campañas de concientización, implementación de prácticas eficientes en sus propios campus y formación interdisciplinar. Por ejemplo, pueden incluir asignaturas o módulos sobre eficiencia energética, gestionar auditorías energéticas en laboratorios y edificios universitarios, y promover concursos internos para optimizar consumos. Esta intervención educativa fortalece que los futuros profesionales —ingenieros, arquitectos, gestores públicos, etc.— tengan una mentalidad orientada hacia la sostenibilidad desde su formación.

En línea con este compromiso, la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) viene implementando diversas acciones orientadas a la eficiencia energética. Desde el año 2024, la institución realiza un mantenimiento integral de sus instalaciones con el objetivo de optimizar el consumo energético, reemplazando equipos de alto consumo —como chillers y sistemas de aire acondicionado— por tecnología de mayor rendimiento. Además, la universidad cuenta con más del 80% de sus luminarias con tecnología LED y viene implementando sensores de movimiento en puntos críticos de sus campus. A estas acciones se les suma su nuevo Plan de Descarbonización al 2050, que contempla la ejecución futura de auditorías energéticas, mejoras de rendimiento e incorporación progresiva de fuentes de energía renovable. – Luis Roca Infante

Para cerrar, la innovación es un motor indispensable para acelerar el cambio en eficiencia energética. Soluciones tecnológicas (IA, sensores inteligentes, redes eléctricas inteligentes, sistemas de monitoreo en tiempo real) pueden transformar el modo en que consumimos energía.

Texto revisado y editado con apoyo de ChatGPT.