El pasado 11 de agosto, la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), campus San Miguel, fue escenario del Encuentro Nacional de Universidades 2026 de MetaRed TIC Perú, una jornada que reunió a representantes y autoridades de instituciones de educación superior del país para compartir avances, dialogar sobre los principales desafíos del sector y construir propuestas orientadas a fortalecer la transformación digital de la educación superior peruana.

Bajo el lema “Conectando capacidades, creando futuro”, el encuentro tuvo como eje central el fortalecimiento de la comunidad que integra MetaRed TIC Perú y la generación de nuevas oportunidades de colaboración entre sus grupos de trabajo.

Durante la jornada se presentaron las principales líneas estratégicas de MetaRed TIC, así como los resultados alcanzados durante el periodo 2025-2026 y los proyectos previstos para el periodo 2026-2027.

La apertura estuvo a cargo de la Dra. Milagros Morgan, Rectora de la UPC y Presidenta de MetaRed TIC Perú, quien destacó la importancia de seguir articulando esfuerzos entre las universidades para responder a los desafíos que plantea la transformación digital en la educación superior.

Asimismo, Jorge Bossio, Secretario Ejecutivo de MetaRed TIC Perú, presentó los principales resultados del periodo 2025-2026 y los proyectos previstos para el siguiente periodo.

El encuentro contó con la participación de diversas autoridades académicas y representantes de universidades del país. Entre ellas estuvieron Jeri Ramón, Rectora de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos; Christina Saksanian, Rectora de la Universidad Continental y Julio César del Valle Ballón, Rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú, entre otras autoridades que se sumaron a este espacio de diálogo y colaboración.

Uno de los momentos centrales fueron las mesas de trabajo de los siete grupos que conforman MetaRed TIC Perú, donde los participantes compartieron experiencias, identificaron desafíos comunes y plantearon iniciativas para fortalecer la colaboración entre las instituciones de educación superior.

El Encuentro MetaRed TIC 2026 reafirmó la importancia de generar espacios de colaboración entre las universidades para compartir conocimientos, experiencias y buenas prácticas frente a los desafíos de la transformación digital.
Estos encuentros permiten conectar capacidades, fortalecer vínculos y construir una visión conjunta para impulsar una educación superior más innovadora y preparada para el futuro.

Por: Manuel Bazalar

En un mundo donde la información se ha convertido en el recurso más valioso, las universidades tienen el reto de evolucionar hacia una cultura data driven, es decir, tomar decisiones basadas en datos y no en percepciones o intuiciones. Este cambio no solo mejora la gestión interna, sino que también fortalece la experiencia de los estudiantes.

Adoptar este enfoque significa usar los datos en todos los niveles de la institución: desde la gestión académica hasta la planeación estratégica. Con ello, las universidades pueden identificar tendencias, anticipar problemas y personalizar la enseñanza de manera más efectiva.

Uno de los beneficios más claros es la reducción de la deserción estudiantil. Analizando datos de rendimiento, asistencia y participación, las instituciones pueden detectar tempranamente a estudiantes en riesgo y brindarles apoyo antes de que abandonen sus estudios.

Además, una universidad que se guía por datos logra eficiencia operativa. Al integrar información de diferentes áreas, se optimizan recursos financieros y tecnológicos, y se toman decisiones más rápidas y sostenibles.

La rendición de cuentas es otro aspecto fundamental. Al contar con métricas claras, las universidades demuestran transparencia ante estudiantes, familias y organismos acreditadores, fortaleciendo su prestigio y confianza social.

Un estudio de The Chronicle of Higher Education (2023) muestra que el 97% de los líderes universitarios considera indispensable el uso de datos para la estrategia institucional, aunque muchas instituciones aún enfrentan barreras como silos de información y falta de competencias analíticas.

Un ejemplo inspirador es el caso de la University of North Texas (UNT) en Estados Unidos. Esta institución implementó un sistema integral de gestión de datos que permitió identificar a estudiantes en riesgo de abandono y crear programas de acompañamiento personalizados. Como resultado, logró aumentar sus tasas de retención y graduación en los últimos años, mostrando cómo el análisis inteligente de datos puede tener un impacto directo en el éxito estudiantil (IHEP, 2024).

Superar los desafíos hacia una cultura data driven requiere liderazgo, inversión tecnológica y formación en alfabetización de datos. No basta con recolectar información, es necesario convertirla en conocimiento accionable que transforme la enseñanza y el aprendizaje.

En conclusión, los centros de estudios superiores que apuestan por esta cultura no solo fortalecen su gestión institucional, sino que también ofrecen a sus estudiantes mejores oportunidades de éxito y empleabilidad. El caso de la UNT demuestra que ser data driven no es una tendencia, sino una estrategia real y efectiva para la educación del futuro.