Cada 20 de septiembre, el Día Internacional del Deporte Universitario —impulsado por la UNESCO y la Federación Internacional de Deporte Universitario— destaca el papel del deporte como catalizador de bienestar integral, formación ética y fortalecimiento de la vida universitaria. Esta conmemoración invita a las instituciones de educación superior a integrar el deporte en su propuesta educativa, fomentando valores como la colaboración, la disciplina y el respeto, esenciales para una formación universitaria de calidad y para el avance hacia una educación verdaderamente innovadora.

El deporte universitario no solo contribuye a la salud física y mental, sino que también desarrolla habilidades transversales clave: liderazgo, resiliencia, comunicación efectiva y trabajo en equipo. Estas competencias resultan fundamentales en un mundo laboral y social que demanda adaptabilidad y creatividad. De esta manera, el deporte se convierte en una herramienta educativa que potencia el aprendizaje activo y promueve una cultura de bienestar en el campus, aportando directamente al ODS 3 (Salud y bienestar) y al ODS 4 (Educación de calidad), al integrar la actividad física como parte esencial de una formación integral.

Un ejemplo inspirador a nivel global es la FISU World University Games, evento multideportivo internacional que reúne cada dos años a miles de estudiantes-atletas de universidades de todo el mundo. Esta experiencia refuerza la idea de que el deporte es un vehículo para el desarrollo de habilidades globales y para el fortalecimiento de comunidades universitarias diversas y comprometidas.

En el ámbito local, la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) destaca con su Programa Deportivo de Alta Competencia (Prodac), que respalda a más de 700 estudiantes-deportistas en 22 selecciones. Este programa no solo promueve el alto rendimiento, sino que integra becas, tutorías, apoyo psicológico y nutricional, así como flexibilidad académica, permitiendo que los estudiantes equilibren su formación profesional con el entrenamiento y la competencia de alto nivel. La UPC ha logrado resultados sobresalientes en competencias nacionales, demostrando que el deporte universitario puede ser un eje estratégico de bienestar, inclusión y excelencia académica dentro de una universidad peruana.

En la UPC creemos que el deporte universitario es mucho más que una competición: es una herramienta formativa que impulsa el bienestar, fortalece valores y prepara a nuestros estudiantes para liderar con integridad en un mundo en constante cambio. Celebrar este día es reafirmar nuestro compromiso con una educación integral.
Daniel Cino Barreda, Jefe de Deportes de la UPC

Celebrar el Día Internacional del Deporte Universitario es, por tanto, reconocer que el deporte no solo es actividad física: es una estrategia educativa para el desarrollo humano, la cohesión social y la preparación de ciudadanos capaces de enfrentar los desafíos del siglo XXI. Integrar iniciativas como las de la FISU y la UPC en la vida universitaria es una oportunidad para que las instituciones avancen hacia una educación más inclusiva, saludable y sostenible.

Texto escrito con el apoyo de Chat GPT y la colaboración de Daniel Cino.

Cada 10 de septiembre, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Asociación Internacional para la Prevención del Suicidio (IASP) nos convocan a reflexionar en torno a una realidad que afecta a millones de personas: el suicidio. Bajo el lema de este año, Changing the Narrative on Suicide (Cambiando la narrativa sobre el suicidio), se busca transformar el silencio y el estigma en diálogos abiertos que promuevan empatía, apoyo y prevención. Según estimaciones recientes, más de 720,000 personas mueren por suicidio cada año en el mundo, lo que representa aproximadamente 1 de cada 100 muertes globales. Además, más de mil millones de personas viven con condiciones de salud mental, lo que evidencia la urgencia de escalar los servicios de atención y acompañamiento a nivel mundial.

El desafío es aún mayor en los países de ingresos bajos y medianos, donde ocurre cerca del 73 % de los suicidios y donde la brecha de acceso a servicios especializados limita las posibilidades de prevención. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y Naciones Unidas han reiterado que la salud mental es un derecho humano y que invertir en programas comunitarios, redes de soporte y estrategias educativas es clave para reducir estas cifras. La prevención del suicidio no es solo responsabilidad de los sistemas de salud, sino también de la sociedad en su conjunto: familias, instituciones educativas y comunidades deben involucrarse activamente.

prevencion suicidio

En el Perú, la situación refleja estas tendencias globales. Durante el primer trimestre de 2025 se registraron 642 intentos de suicidio, y más de la mitad correspondió a jóvenes entre 18 y 29 años, un grupo estrechamente ligado al entorno universitario. Además, cerca del 36 % de los jóvenes reporta síntomas de depresión moderada o grave, lo que resalta la necesidad de atención temprana y acompañamiento emocional. El Ministerio de Salud (MINSA) pone a disposición la Línea 113, opción 5, para brindar atención psicológica gratuita y permanente a quienes enfrentan pensamientos suicidas o crisis emocionales, reforzando la importancia de contar con recursos accesibles y confiables.

No necesitamos ser profesionales de la salud para realizar acciones a favor del cuidado de la salud mental en nuestros entornos. Por ejemplo, el aula es un espacio ideal, donde no solo se promueve el aprendizaje de competencias académicas sino de habilidades sociales, donde podemos impulsar un clima emocional seguro, donde cada uno, se sienta libre de expresarse. Como docentes podemos enseñar reconociendo y valorando la diferencia en los estilos de aprendizaje de mis alumnos, desde sus capacidades y áreas a mejorar. Fortalezcamos entre los estudiantes el trabajo en equipo, la sinergia, el cuidado por el otro, la gratitud y la empatía. Reservemos espacios para mirarnos entre todos y preguntarnos ¿Cómo nos sentimos? ¿Cómo estamos? ¿Cómo llegamos a esta clase? Y dejar abierta la posibilidad de que si alguno necesita ayuda lo podemos escuchar o ayudar a buscar una ayuda profesional.

María Teresa Díaz Calderón, Jefa de Orientación Psicopedagógica en la UPC

En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, invitamos a docentes, estudiantes y colaboradores a sumarse a las iniciativas de sensibilización y soporte emocional que se vienen desarrollando en el país y a fortalecer, desde cada espacio, un entorno donde la vida, la empatía y la esperanza sean siempre el centro. Este compromiso se alinea con el ODS 3: Salud y Bienestar, que busca garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades. Promover la salud mental y prevenir el suicidio es parte esencial de este objetivo, ya que contribuye a construir comunidades más seguras, resilientes y solidarias, donde cada persona pueda desarrollarse plenamente.

Texto redactado con el apoyo de Chat GPT.

Cada 21 de abril se conmemora el Día Mundial de la Creatividad y la Innovación, una fecha que destaca el valor de imaginar nuevas posibilidades y generar cambios positivos. Esta efeméride nos invita a reconocer el papel clave de las ideas en el desarrollo de soluciones que impactan distintos aspectos de la sociedad. En el ámbito educativo, nos recuerda que el aprendizaje no debe limitarse a la transmisión de contenidos, sino abrirse a la exploración, la reflexión crítica y la construcción activa de conocimiento. Innovar no es solo aplicar herramientas tecnológicas, sino cuestionar lo establecido para generar propuestas con sentido y propósito.

A través de enfoques creativos, es posible enfrentar desafíos actuales con soluciones integrales. Por ejemplo, el diseño de espacios públicos inclusivos puede responder a las metas del ODS 11 (Ciudades y comunidades sostenibles), mientras que iniciativas digitales que promuevan el bienestar emocional contribuyen al ODS 3 (Salud y bienestar). Estas acciones, impulsadas por la creatividad, evidencian cómo las ideas se convierten en motores de cambio cuando están conectadas con los retos reales del entorno.

En la educación superior, fomentar la innovación implica generar condiciones para que docentes y estudiantes experimenten, colaboren y propongan. Desde el uso de metodologías activas hasta proyectos vinculados con el contexto, la creatividad permite resignificar el acto de aprender y enseñar. Se trata de formar personas capaces de analizar críticamente, adaptarse al cambio y aportar con soluciones responsables.

En este día, celebremos el poder de imaginar un mundo distinto y actuar para hacerlo posible. Porque cada idea que nace en un aula, cada propuesta que surge desde la curiosidad y la empatía tiene el potencial de transformar realidades. Apostar por la creatividad en la educación es sembrar futuro.

En este video de BBVA Aprendemos Juntos, el reconocido publicista Luis Bassat, considerado uno de los mayores expertos mundiales en creatividad, comparte su visión sobre cómo fomentar la creatividad y el pensamiento crítico en la educación. Con una trayectoria destacada en la publicidad, Bassat ofrece reflexiones valiosas sobre el papel de estas habilidades en el aprendizaje y la enseñanza.