Cada 22 de marzo, el mundo celebra el Día Mundial del Agua, una iniciativa de las Naciones Unidas para destacar la importancia del agua dulce y promover su gestión sostenible. Este año, bajo el lema «Conservación de los glaciares», se enfatiza la necesidad urgente de proteger estos reservorios naturales de agua dulce que están desapareciendo a un ritmo alarmante debido al cambio climático, estos son esenciales para el equilibrio climático y el suministro de agua dulce, entre otros beneficios.

Los glaciares, que almacenan aproximadamente el 70% del agua dulce del planeta, son fundamentales para el suministro de agua potable, la agricultura y la producción de energía limpia. Su acelerado derretimiento no solo amenaza la disponibilidad de agua, sino que también provoca desastres naturales como inundaciones y deslizamientos de tierra, afectando a miles de millones de personas en todo el mundo.

La educación desempeña un papel crucial en la concienciación y acción frente a esta problemática. Incorporar en los programas educativos contenidos sobre la importancia de los glaciares y el impacto de su pérdida puede motivar a las nuevas generaciones a adoptar prácticas más sostenibles. Herramientas innovadoras como simulaciones interactivas y proyectos comunitarios de monitoreo ambiental pueden enriquecer este aprendizaje.

El agua es esencial para los organismos vivos, para regular las condiciones climáticas y es un eje transversal para todos los ecosistemas. Asimismo, es necesaria para la producción de alimentos y la generación de energía.
Es un recurso escaso y del que todos hacemos uso, por ello, es importante crear conciencia y en cada una de nuestras actividades y acciones promover su uso racional y una gestión sostenible en cada una de las industrias.
Mercedes Gómez Lazarte, directora de la carrera de Ingeniería Ambiental en la UPC

Además, fomentar la investigación y el desarrollo de tecnologías para mitigar el deshielo y gestionar eficientemente los recursos hídricos es esencial. Al integrar estos enfoques en la educación, no solo se contribuye al Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (Agua limpia y saneamiento), sino también al ODS 13 (Acción por el clima), promoviendo una ciudadanía informada y comprometida con la conservación de nuestros glaciares y la sostenibilidad del planeta.

Fuentes:
Naciones Unidas
Banco Mundial
Statista
ODS ONU

Texto trabajado con el apoyo de ChatGPT y Mercedes Gómez Lazarte

El 1 de marzo se conmemora el Día de la Cero Discriminación, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para promover y celebrar el derecho de cada persona a vivir una vida plena y digna, sin importar su aspecto, edad, religión, origen, condición social, opiniones, identidad de género, discapacidad, idioma o cualquier otra condición. Esta jornada nos invita a reflexionar sobre la importancia de erradicar la discriminación en todos los ámbitos de la sociedad, incluyendo la educación superior.

En el contexto de las universidades, la discriminación puede manifestarse de diversas formas, afectando negativamente la experiencia académica y personal de los estudiantes. Es fundamental que se promuevan entornos inclusivos donde se respete la diversidad y se garantice la igualdad de oportunidades para todos. Esto implica implementar políticas y prácticas que prevengan cualquier forma de exclusión o trato desigual, asegurando que cada estudiante pueda desarrollarse plenamente.

La UNESCO destaca la necesidad de fomentar un aprendizaje inclusivo y de calidad en materia de diversidad de género entre los jóvenes. Esto se traduce en la creación de entornos de aprendizaje seguros y transformadores, libres de discriminación y violencia, donde se reconozca y valore la diversidad como un recurso enriquecedor para la comunidad educativa. Las universidades tienen la responsabilidad de incorporar en sus currículos y actividades formativas contenidos que promuevan la comprensión y el respeto hacia todas las identidades y expresiones de género.

El 63% de los países no tienen legislación que proteja explícitamente el derecho de las niñas a la educación en caso de embarazo, pero el 33% sí tienen tales disposiciones, a veces muy detalladas y protectoras. Europa y América del Norte es la región con más países que protegen explícitamente el derecho a la educación, seguida de América Latina y el Caribe y después de África.
UNESCO

Además, es esencial involucrar a toda la comunidad universitaria en la promoción de la inclusión. Esto incluye a estudiantes, docentes, personal administrativo y directivos, quienes deben trabajar conjuntamente para identificar y eliminar prácticas discriminatorias. La participación activa de todos los actores es clave para construir una cultura institucional basada en la equidad, el respeto y la justicia social. Programas de sensibilización, formación en derechos humanos y la implementación de protocolos claros para abordar casos de discriminación son algunas de las acciones que pueden adoptarse para avanzar en este objetivo. Al respecto, en la UPC, María Luisa Palacios McBride, docente de Humanidades, comenta:

El 1 de marzo, Día de la Cero Discriminación, nos invita a reflexionar sobre la importancia de construir espacios educativos inclusivos y equitativos. En nuestra universidad, reafirmamos nuestro compromiso con una educación superior libre de barreras, donde la diversidad sea valorada como un pilar fundamental para la innovación y el desarrollo académico. Fomentar una comunidad universitaria que respete y celebre las diferencias es esencial para formar profesionales que contribuyan a una sociedad más justa y plural.  Cada uno desde su lugar, nosotros desde la docencia, contribuyamos a promover los principios de no discriminación como la accesibilidad, el diseño universal, los ajustes razonables y las medidas de acción afirmativa.

En resumen, el Día de la Cero Discriminación nos recuerda la importancia de garantizar que las instituciones de educación superior sean espacios inclusivos y respetuosos de la diversidad. Al promover políticas y prácticas que aseguren la igualdad de oportunidades y el respeto a todas las personas, contribuimos a formar profesionales comprometidos con la construcción de sociedades más justas y equitativas. La educación superior tiene un papel fundamental en la erradicación de la discriminación y en la promoción de una cultura de paz y respeto hacia la diversidad.

Texto trabajado con el apoyo de ChatGPT y María Luisa Palacios McBride

El Día Mundial de la Justicia Social, se celebra este 20 de febrero, es una iniciativa de las Naciones Unidas que busca promover sociedades más equitativas y respetuosas de los derechos humanos. Esta fecha resalta la importancia de garantizar el acceso a oportunidades en ámbitos como el trabajo, la educación y la tecnología, con el fin de reducir desigualdades y fomentar el desarrollo sostenible. En un mundo marcado por la transformación digital y la globalización, la justicia social cobra especial relevancia para construir un futuro en el que todos puedan contribuir y beneficiarse del progreso.

En el contexto de la educación superior, la justicia social implica la promoción de entornos inclusivos, donde la diversidad sea valorada y potenciada. Universidades de todo el mundo implementan estrategias para garantizar que sus comunidades académicas sean espacios de equidad, fomentando el respeto a las distintas realidades culturales, sociales y de género. Asimismo, el uso de herramientas digitales y metodologías innovadoras permite personalizar la experiencia educativa, brindando a cada estudiante la posibilidad de desarrollar su máximo potencial.

Más allá del aula, la educación superior debe comprometerse con la formación de ciudadanos críticos, éticos y responsables. Incluir en los planes de estudio temas como derechos humanos, sostenibilidad y ciudadanía digital fortalece la conciencia social de los futuros profesionales. Además, el impulso de proyectos de impacto social y la colaboración con diversas organizaciones permiten que el conocimiento académico se transforme en soluciones reales para los desafíos globales.

Nuestros gobernantes tienen un gran desafío en cuanto a la promoción de una justicia social en el contexto de la educación; ya que hoy en día, se materializan grandes diferencias. La tarea debe iniciar con eliminar barreras y crear políticas para garantizar el desarrollo de la persona y por ende de la sociedad, que tienen su pilar en una educación de calidad para todos, con el respeto a la interculturalidad, entre otros aspectos.
Beatriz Miranda De La Lama, Directora de la carrera de Derecho de la UPC

En este Día Mundial de la Justicia Social, recordemos que la educación es un pilar fundamental para el desarrollo de sociedades más justas y sostenibles. Desde las universidades, el compromiso con la equidad y la innovación educativa puede generar un impacto significativo, preparando a las próximas generaciones para liderar con valores y contribuir al bienestar global.

Conoce el Informe de la Promoción de la Justicia Social de la OIT.

Texto trabajado con el apoyo de ChatGPT y la colaboración de Beatriz Miranda De La Lama

El mundo cambia a un ritmo acelerado y la educación no puede quedarse atrás. La innovación educativa no solo mejora la experiencia de aprendizaje dentro del aula, sino que también tiene el poder de generar impacto social, empoderando a estudiantes y docentes como agentes de cambio. Eventos como la Maratón de Innovación 28h y hackathones globales como DigiEduHack son catalizadores que convierten ideas en soluciones reales, abordando desafíos urgentes desde la creatividad, la tecnología y la colaboración interdisciplinaria.

En la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), la innovación es parte del ADN académico. Desde hace ocho años, la Maratón de Innovación 28h ha sido un espacio donde estudiantes y docentes trabajan juntos para desarrollar soluciones alineadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), impulsando una educación más inclusiva, equitativa y con impacto social. Un claro ejemplo de ello es SignEdge, el proyecto creado por el equipo ganador de la última edición, Los Resolvers, quienes han llevado su propuesta a la final de DigiEduHack, una de las hackathones más importantes en educación digital a nivel mundial. Este equipo está formado por:
Henry Daniel Lazarte Reátegui – Docente de Arquitectura (UPC) – mentor
Alexander Gregorio León Torres – Ingeniería Mecatrónica (UPC)
Thais Anjeli Meza Ccoyllo – Administración y Marketing (UPC)
Milagros Araceli Peceros Chambi – Ingeniería de Sistemas (UPC)
Damaris Pizán García -Administración y Marketing (UCV de Trujillo)

Este tipo de experiencias demuestra que la educación no se limita a la teoría, sino que es un motor de cambio capaz de transformar vidas. Al conectar a estudiantes con problemas reales y desafiarlos a resolverlos con innovación, se fomenta el desarrollo de habilidades clave como el pensamiento crítico, la comunicación y el trabajo en equipo. Además, iniciativas como SignEdge no solo resuelven un problema educativo, sino que también contribuyen a la inclusión social, acercando el aprendizaje de la lengua de señas y la alfabetización digital a más personas.

Cuando impulsamos espacios de co-creación y colaboración, no solo estamos formando profesionales preparados para el futuro, sino que también estamos construyendo una sociedad más justa y equitativa. Cada hackathon, cada reto de innovación y cada proyecto nacido en estos espacios tiene el potencial de generar un impacto global. Por ello, es fundamental seguir promoviendo estos encuentros, donde la educación y la tecnología se combinan para ofrecer soluciones que mejoran la vida de muchas personas.

Hoy, Los Resolvers nos representan en un escenario global, demostrando que el talento peruano puede estar a la vanguardia de la innovación educativa. Su éxito es un reflejo del poder de estos espacios y de la importancia de apostar por la creatividad y el ingenio. Apoyar su proyecto es reconocer el valor de la educación como herramienta de transformación social. ¿Te sumas a esta iniciativa? ¡Vota por Signedge y se parte del cambio! Puedes votar hasta el 25 de febrero.
Vota aquí, dirígete al final de la página y sigue los pasos indicados.

Cada 4 de febrero, el Día Internacional de la Fraternidad Humana nos recuerda la importancia de construir un mundo basado en el respeto, la solidaridad y la convivencia pacífica. Pero ¿qué significa realmente la fraternidad en el ámbito educativo? Más allá del aula, es el motor que impulsa una educación más inclusiva, donde docentes y estudiantes colaboran para generar impacto en sus comunidades. La universidad no solo debe transmitir conocimientos, sino también formar ciudadanos comprometidos e interesados en construir puentes y transformar su entorno, más empático y justo para todos.

La fraternidad en la educación se vive a través de metodologías que fomentan la cooperación y el aprendizaje cooperativo. Espacios de trabajo en equipo, que se enriquecen con la experiencia y el aporte de los talentos de cada uno de los integrantes, proyectos con impacto y responsabilidad social y el uso de tecnologías, como herramientas que conectan a estudiantes de distintas realidades, que permiten que la diversidad y la divergencia se convierta en una fortaleza. La clave está en propiciar experiencias donde el conocimiento no solo se construya, sino que también se comparta con un propósito común: mejorar la vida de las personas y el entorno, celebrando las diferencias.

En un mundo interconectado, la educación no puede quedarse solo en las aulas. Necesitamos formar ciudadanos digitales responsables, capaces de dialogar y trabajar con personas de diferentes culturas, historias, experiencias de vida y perspectivas. La inclusión de la fraternidad humana en el currículo, la promoción de la ciudadanía global y el desarrollo de competencias socio emocionales son esenciales para que la educación trascienda las fronteras y genere cambios reales en la sociedad.

¿Cómo podemos llevar la fraternidad humana a la educación?

  • Fomentar el aprendizaje colaborativo: Diseñar actividades y proyectos donde los estudiantes trabajen juntos para resolver problemas reales.
  • Promover espacios de diálogo intercultural: Organizar encuentros, debates o foros que impulsen el respeto por la diversidad y la inclusión.
  • Impulsar el voluntariado y la innovación social: Vincular la formación académica con iniciativas que generen impacto en comunidades vulnerables.
  • Aprovechar la tecnología para conectar y compartir: Usar plataformas digitales para crear redes de conocimiento y apoyo mutuo.
  • Promover el desarrollo de habilidades blandas: Desde el aula se puede potenciar la resolución de conflictos, el asertividad, la tolerancia a la frustración, la resiliencia entre otras.

Al respecto María Teresa Diaz, psicóloga y jefa de Orientación Psicopedagógica de la UPC nos comenta:

El docente tiene un rol muy importante en el aula de clase, dado que no solo es un facilitador de aprendizajes, sino que a través de sus actitudes, puede modelar habilidades sociales, puede inspirar valores como el respeto frente a las diferencias e inspirar a ser un líder de cambio. El docente es el primer agente que puede favorecer un clima emocional mas justo y digno donde todos se sientan seguros.

La educación tiene el poder de transformar vidas, y la fraternidad es el puente que nos permite construir un futuro más justo y solidario. ¿Estás listo para llevar la fraternidad más allá del aula? ¿Este año te comprometes a ser más fraterno con tus compañeros de trabajo y tus estudiantes? Te animamos a hacerlo, todo comienza por una decisión.

Texto trabajado con el apoyo de ChatGPT y María Teresa Diaz Calderón

El 26 de enero se celebra el Día Internacional de la Energía Limpia, una fecha establecida por las Naciones Unidas para reconocer la importancia de la transición hacia fuentes de energía sostenibles y accesibles para todos. En el contexto universitario, este día representa una oportunidad clave para reflexionar sobre el papel que tienen las instituciones educativas en la promoción de la energía limpia y la sostenibilidad ambiental. Las universidades, como centros de formación e innovación, están llamadas a liderar iniciativas que fomenten la investigación, el desarrollo de tecnologías limpias y la concienciación sobre el impacto ambiental de nuestras acciones cotidianas.

Los retos que enfrentan las universidades en este ámbito son diversos y van desde la necesidad de actualizar sus planes de estudio para incluir contenidos sobre energías renovables, eficiencia energética y sostenibilidad, hasta la implementación de infraestructuras más ecológicas en sus campus. Además, es fundamental que las instituciones promuevan una cultura de sostenibilidad entre sus comunidades, incentivando prácticas responsables en el uso de los recursos y explorando soluciones innovadoras para reducir su huella de carbono.

Los docentes desempeñan un papel crucial en este proceso, ya que son agentes de cambio que pueden inspirar a sus estudiantes a interesarse por la energía limpia a través de proyectos de investigación aplicada, actividades prácticas y espacios de debate sobre las tendencias y desafíos del sector energético. Asimismo, pueden incorporar en sus clases casos de éxito y colaboraciones con empresas y organizaciones que trabajan en la transición energética, ofreciendo así una visión más integral y motivadora.

Por su parte, los estudiantes también pueden contribuir de manera significativa a la causa de la energía limpia participando en iniciativas como hackathones de innovación sostenible, desarrollo de propuestas para hacer más eficiente el consumo energético en sus campus, o incluso promoviendo campañas de sensibilización dentro de la comunidad universitaria. La colaboración entre docentes y estudiantes es clave para generar impacto real y duradero, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el ODS 7: Energía asequible y no contaminante. En este Día Internacional de la Energía Limpia, es un buen momento para comprometerse con acciones concretas que construyan un futuro más sostenible para todos. En este sentido, el 2024, la carrera de Relaciones Internacionales de la UPC organizó el III Congreso Internacional sobre Cambio Climático y Sostenibilidad: Explorando Soluciones para un Futuro Sostenible. Este evento abordó, entre otros temas, el contexto legal del cambio climático, los retos políticos y económicos internacionales, y las nuevas tendencias en energías renovables, como la fotovoltaica, eólica y verde. Estas reflexiones fortalecen la visión de una sostenibilidad integrada en la educación, la investigación y la acción institucional.

Asimismo, en sus instalaciones, la UPC destaca el cambio de luminarias LED de bajo consumo, la instalación de sensores de movimiento en diversas áreas, el funcionamiento de paneles solares para temperar la piscina del campus Villa, y la incorporación de principios de arquitectura sostenible que maximizan el aprovechamiento de la luz natural. Estas acciones reflejan el compromiso hacia la sostenibilidad.

Texto trabajado con el apoyo de ChatGPT y la Dirección de Sostenibilidad y Responsabilidad Social de la UPC

El 24 de enero, celebramos el Día Internacional de la Educación, una fecha proclamada por las Naciones Unidas para destacar el papel fundamental de la educación como derecho humano y motor del desarrollo sostenible. Este año, el lema que nos convoca, «IA y educación: preservar la autonomía en un mundo automatizado«, nos invita a reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que plantea la inteligencia artificial (IA) en el ámbito educativo.

La irrupción de la IA en nuestras vidas ha transformado profundamente la manera en que aprendemos y enseñamos. Desde herramientas personalizadas de aprendizaje hasta plataformas automatizadas de evaluación, las aplicaciones de esta tecnología prometen mejorar la eficiencia y accesibilidad de la educación. Sin embargo, también surgen inquietudes relacionadas con la pérdida de la autonomía en los procesos de aprendizaje, la privacidad de los datos y el rol de los docentes.

Formación en competencias digitales y uso ético de la tecnología

En un contexto donde la IA juega un papel cada vez más relevante, es esencial que estudiantes y docentes desarrollen competencias digitales que les permitan utilizar estas herramientas de manera crítica y responsable. Esto incluye habilidades para evaluar la fiabilidad de las fuentes de información, gestionar datos de manera segura y comprender el impacto ético de las decisiones tecnológicas.

Preservar la autonomía del aprendizaje en un mundo automatizado requiere que los usuarios de la tecnología sean capaces de discernir cuándo y cómo utilizarla para potenciar sus habilidades, sin depender exclusivamente de ella. Este equilibrio entre la tecnología y el pensamiento crítico es clave para garantizar que la IA sea una herramienta de empoderamiento, no de dependencia. Conversamos al respecto con Lea Sulmont y nos comentó:

Todas estas oportunidades y desafíos requieren que el docente use una ruta de tránsito en sus prácticas profesionales, en las que va a tener que desaprender ciertas prácticas y aprender otras, lo cierto es que el rol del docente siempre va a ser necesario para la formación de las personas, pero aquellos docentes que no hagan ese tránsito, que no incorporen la IA de manera creativa, responsable y ética, seguramente van a tener que ser reemplazados en los proyectos educativos. Es una oportunidad pero es un desafío que hay que emprender ahora.
Lea Sulmont Haak
Docente de la carrera de Educación y Gestión del Aprendizaje de la UPC

El rol de los docentes y el aprendizaje ético

Uno de los retos más importantes es garantizar que la adopción de la IA en la educación respalde, en lugar de suplantar, la capacidad de los estudiantes para tomar decisiones informadas y críticas. La tecnología debe ser una herramienta complementaria que potencie la creatividad, el pensamiento crítico y la resolución de problemas, habilidades esenciales para enfrentar los desafíos de un mundo en constante cambio.

En este contexto, el rol de los docentes se torna más crucial que nunca. Como mediadores entre la tecnología y los estudiantes, los educadores deben estar capacitados para integrar herramientas de IA de manera efectiva, promoviendo además un uso ético de estas. Esto implica enseñar a los estudiantes no solo cómo utilizar la tecnología, sino también a cuestionar su impacto en la sociedad y en sus propias vidas.

Hacia una educación inclusiva y ética

La IA también tiene el potencial de democratizar el acceso a la educación, eliminando barreras geográficas y socioeconómicas. Sin embargo, esta transformación debe estar guiada por principios éticos que aseguren la equidad, la inclusión y el respeto por la diversidad. Las instituciones educativas, así como los desarrolladores de tecnologías, tienen la responsabilidad de diseñar soluciones que promuevan la justicia social y el bienestar colectivo.

En la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), nos unimos a esta reflexión global reafirmando nuestro compromiso con la innovación educativa y el desarrollo de competencias digitales responsables. Apostamos por una educación que combine lo mejor de la tecnología con el poder transformador del aprendizaje humano.

Este Día Internacional de la Educación, celebremos juntos el potencial de la inteligencia artificial como aliada en la construcción de una sociedad más equitativa y consciente, donde la autonomía, el uso ético de la tecnología y el sentido crítico sigan siendo los pilares de la formación de las futuras generaciones.

Texto trabajado con el apoyo de ChatGPT

Integrando Realidad Virtual y Aumentada en la Enseñanza de Insumos Gastronómicos

La innovación tecnológica ha revolucionado la manera en que se imparten los conocimientos en educación superior, y el curso «Historia y Reconocimiento de Insumos» lo puso a prueba. En el marco de este curso, los estudiantes de Gastronomía y Gestión Culinaria participaron en la «Bioferia de nuestros productos de origen», una actividad que combinó la realidad virtual y aumentada para explorar la riqueza de los insumos peruanos. Durante cinco semanas, los estudiantes investigaron, contactaron a productores locales y utilizaron tecnologías avanzadas, como modelos 3D y realidad 360, para presentar las características, propiedades y procesos de cultivo de diversos productos de origen nacional.

Esta experiencia no solo fomentó el aprendizaje activo, sino que también permitió una interacción directa con las herramientas tecnológicas proporcionadas por la universidad. Con capacitaciones presenciales y virtuales, los estudiantes aprendieron a usar la plataforma EON para diseñar y presentar experiencias inmersivas. En el evento final, realiazada en el campus Monterrico de la UPC, los asistentes pudieron explorar los insumos de manera virtual, degustar innovadores platos preparados por los estudiantes y reflexionar sobre la sostenibilidad en la gastronomía. La profesora del curso, María Ysabel Velapatiño, comentó que la actividad fue exitosa, captando la atención del público y destacando el papel de la tecnología en el aprendizaje significativo.

Los resultados de la bioferia reflejan el impacto positivo de integrar la tecnología en proyectos académicos. Los asistentes, entre ellos estudiantes y docentes, valoraron la creatividad y profundidad de las presentaciones, formulando preguntas sobre los procesos y beneficios de los insumos. Además, el uso de realidad aumentada no solo reforzó los mensajes clave sobre los productos, sino que también incentivó el interés por la innovación educativa en el ámbito gastronómico. Esta iniciativa demuestra cómo la tecnología puede transformar la enseñanza, ofreciendo nuevas oportunidades para la exploración, la interacción y la concienciación.

bioferia

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El 4 de enero, Día Internacional del Braille, proclamado por la ONU, conmemora el nacimiento de Louis Braille, creador del sistema que lleva su nombre y que ha sido un pilar fundamental para la alfabetización de personas con discapacidad visual. Este día nos invita a reflexionar sobre la importancia de garantizar la accesibilidad en todos los ámbitos, especialmente en la educación superior, donde el acceso equitativo al conocimiento debe ser una prioridad. La inclusión en las aulas universitarias no solo depende del uso del Braille, sino también de la integración de herramientas digitales que potencien las capacidades de los estudiantes con discapacidad visual.

En la actualidad, la inteligencia artificial (IA) está transformando la manera en que las personas con discapacidad visual interactúan con el mundo, abriendo nuevas puertas a la inclusión. Herramientas como los lectores de pantalla basados en IA, aplicaciones de reconocimiento de texto y asistentes virtuales permiten que los estudiantes accedan a materiales educativos de forma rápida y eficaz. Tecnologías como Optical Character Recognition (OCR), integradas en dispositivos móviles y computadoras, convierten textos impresos en audio o Braille, facilitando la lectura y el aprendizaje. Estas innovaciones no solo contribuyen a la accesibilidad académica, sino también a la autonomía de las personas con discapacidad visual.

La tecnología también desempeña un papel crucial en la interacción social y profesional de los estudiantes con discapacidad visual. Plataformas como Be My Eyes, que conecta personas ciegas con voluntarios mediante IA, y sistemas de navegación asistida basados en realidad aumentada, permiten a los usuarios moverse de manera independiente en entornos complejos, como campus universitarios. Estas soluciones digitales no solo responden a necesidades prácticas, sino que también fortalecen la inclusión social y la participación activa de las personas con discapacidad en la vida universitaria.

El Día Internacional del Braille nos recuerda que la tecnología debe ser una herramienta para derribar barreras, no para crearlas. Las instituciones de educación superior tienen la responsabilidad de integrar tecnologías accesibles y formar a sus docentes en el uso de estas herramientas. Solo mediante un compromiso genuino con la accesibilidad y la inclusión será posible garantizar que todos los estudiantes, sin importar sus capacidades, puedan alcanzar su máximo potencial.

En la UPC, comprometida con la inclusión, cuenta en sus bibliotecas con libros en braille a disposición de los estudiantes. Asimismo, la Editorial UPC ha publicado libros en el sistema Braille. Desde las carreras, estudiantes de Ingeniería de Sistemas realizaron un proyecto de teclado en Braille para las tabletas.

Referencias bibliográficas:

  1. World Health Organization. (2023). Assistive technology for people with disabilities.
    Recuperado de https://www.who.int
    https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/assistive-technology
  2. United Nations. (2022). International Day of Braille: Promoting inclusion and accessibility.
    Recuperado de https://www.un.org
    https://www.un.org/en/observances/braille-day
  3. American Foundation for the Blind. (2023). Innovations in assistive technology: Enhancing accessibility for visually impaired individuals. Recuperado de https://www.afb.org

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