El 10 de julio, el campus Monterrico de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) fue escenario de la clausura de una nueva edición del Club Apptitud, un espacio donde equipos multidisciplinarios pusieron en práctica su creatividad, el trabajo colaborativo y el potencial de la inteligencia artificial para responder a un desafío real de la vida universitaria.

En esta edición, los estudiantes asumieron el reto de diseñar y prototipar un agente conversacional (chatbot o asistente virtual) que ayudara a los alumnos de la UPC a gestionar de manera eficiente la gran cantidad de comunicaciones que reciben durante su vida académica.

Actualmente, los estudiantes reciben información desde múltiples canales, como el correo institucional, el aula virtual y los anuncios de los cursos, lo que puede generar saturación, confusión o la pérdida de información importante. Frente a este escenario, los equipos desarrollaron soluciones basadas en inteligencia artificial para centralizar, organizar y priorizar estas comunicaciones, permitiendo identificar con rapidez qué mensajes son urgentes, cuáles requieren atención y cuáles pueden revisarse posteriormente.

Durante la jornada, los equipos finalistas presentaron sus propuestas ante un jurado conformado por destacados representantes de Laureate Perú, quienes evaluaron la innovación, la viabilidad, la experiencia del usuario y el impacto potencial de cada solución.

El jurado estuvo integrado por:

Tras la evaluación del jurado, estos fueron los equipos que destacaron por la calidad, innovación e impacto de sus propuestas.

  • Deisy Alhua Cárdenas
  • Julissa Cáceda Salas
  • Alexander Martínez Navarro
  • Ariani Yupanqui Ruiz
  • Hugo Vásquez Pareja
  • Danna Arbirio Piscoya
  • Shirley Cuadros Espinoza
  • Kristal Palomino Huayllaccahua
  • Frank Vegas García
  • Camila Trujillo Zevallos
  • Leticia Navarrete Mezarina
  • Neida Gargurevich Prado
  • Luis Choquehuanca Quijaite
  • Rosa Ecos Reyna
  • Iris Obregón Menor

Más allá de reconocer a los equipos ganadores, esta nueva edición del Club Apptitud reafirmó el valor del aprendizaje basado en retos, una metodología que permite a los estudiantes desarrollar competencias como el pensamiento crítico, la colaboración, la comunicación efectiva, el diseño centrado en el usuario y la aplicación estratégica de la inteligencia artificial para resolver desafíos reales.

Las soluciones presentadas evidenciaron que la inteligencia artificial alcanza su mayor potencial cuando se orienta a resolver necesidades concretas de las personas. En este caso, los participantes propusieron herramientas para simplificar la experiencia universitaria y mejorar la forma en que los estudiantes gestionan la información que reciben diariamente.

Me llama la atención la manera en que los estudiantes se identifican con el reto planteado y se involucran activamente en la problemática. Desde el inicio muestran interés y curiosidad por comprenderla, explorar sus distintas dimensiones y proponer soluciones que respondan a necesidades reales. Espacios como el Club Apptitud enriquecen la experiencia universitaria porque permiten que los estudiantes apliquen sus conocimientos en proyectos concretos y desarrollen habilidades que serán valiosas tanto durante su formación como en su futuro profesional”. Jorge Ramírez – Docente del Club Apptitud

El Club Apptitud continúa impulsando una cultura de innovación en la que los estudiantes aprenden haciendo, experimentan con tecnologías emergentes y desarrollan soluciones con impacto. La invitación es a seguir observando los problemas del entorno con una mirada crítica y creativa, entendiendo que la tecnología es un medio para generar valor y transformar positivamente la vida de las personas.

Cada 11 de junio se celebra el Día Internacional del Juego, una fecha que invita a reflexionar sobre el valor del juego no solo como una actividad recreativa, sino también como una poderosa herramienta para el aprendizaje. En la educación superior, este concepto ha evolucionado hacia estrategias como la gamificación y el uso de tecnologías inmersivas que buscan fortalecer la participación, la motivación y la comprensión de contenidos complejos.

La gamificación incorpora elementos propios de los juegos, como desafíos, metas y recompensas, para enriquecer la experiencia educativa. Cuando estas estrategias se combinan con la realidad virtual, los estudiantes pueden interactuar con entornos simulados, resolver problemas en contextos cercanos a la realidad y desarrollar habilidades de manera práctica y significativa. Estas iniciativas contribuyen al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (Educación de Calidad), que promueve oportunidades de aprendizaje inclusivas e innovadoras.

A nivel internacional, diversas universidades vienen explorando el potencial de estas tecnologías. Por ejemplo, la Universidad de Stanford ha desarrollado experiencias de realidad virtual para estudiar cómo los entornos inmersivos influyen en el aprendizaje y la interacción humana. De manera similar, la Universidad Estatal de Arizona (ASU) ha implementado iniciativas como Dreamscape Learn, que utiliza experiencias inmersivas y simulaciones virtuales para que los estudiantes exploren conceptos científicos, resuelvan problemas y desarrollen competencias prácticas en entornos difíciles de replicar en un aula tradicional.

En la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), la realidad virtual forma parte de las iniciativas que buscan enriquecer la experiencia educativa. A través de ZonaVR, desarrollada por la Dirección de Innovación Educativa y Emprendimiento en coordinación con el Sistema de Bibliotecas, estudiantes y docentes tienen la oportunidad de explorar experiencias inmersivas que les permiten interactuar con entornos cercanos a situaciones reales, fortaleciendo así el aprendizaje mediante el uso de visores Meta Quest en las Salas Creativas.

A través de la ZonaVR, los estudiantes pueden explorar escenarios auténticos y acercarse a situaciones que enriquecen su aprendizaje, mientras que los docentes cuentan con nuevas herramientas para diseñar experiencias más dinámicas e inmersivas. De esta manera, la realidad virtual complementa las estrategias de gamificación y contribuye a transformar los espacios educativos en entornos donde aprender también puede significar explorar, experimentar y descubrir.

Hablar del futuro de la educación ya no implica únicamente pensar en inteligencia artificial, transformación digital o nuevas metodologías de aprendizaje. Hoy, también significa reflexionar sobre sostenibilidad, bienestar y el impacto que las instituciones educativas generan en el entorno y en las futuras generaciones.

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio, resulta cada vez más importante comprender cómo la crisis climática también está impactando directamente en la educación y en los espacios de aprendizaje.

Según el Banco Mundial, más de 400 millones de estudiantes en el mundo fueron afectados por el cierre de escuelas debido a fenómenos climáticos extremos desde 2022. Inundaciones, incendios, olas de calor y tormentas no solo impactan ciudades y ecosistemas, también interrumpen el aprendizaje, afectan el bienestar de los estudiantes y evidencian la necesidad de construir entornos educativos más sostenibles y preparados frente a estos desafíos.

Frente a este escenario, cuidar el medio ambiente también significa proteger la continuidad de la educación. Promover acciones sostenibles, reducir el impacto ambiental y generar mayor conciencia climática puede contribuir a disminuir las consecuencias de estos fenómenos a largo plazo y construir espacios educativos más seguros y resilientes.

En este contexto, las universidades tienen la oportunidad de impulsar dos tipos de innovación clave: la innovación tecnológica y la innovación sostenible.

La innovación tecnológica permite implementar herramientas que optimicen recursos y reduzcan el impacto ambiental. Por ejemplo, sistemas inteligentes de iluminación y energía, plataformas digitales que disminuyan el uso de papel, tecnologías para monitorear el consumo de agua o proyectos de inteligencia artificial orientados a la sostenibilidad.

Por otro lado, la innovación sostenible busca generar soluciones que beneficien tanto a las personas como al planeta a largo plazo. Esto puede verse reflejado en la creación de campus verdes, infraestructura resiliente, programas de reciclaje, espacios de aprendizaje al aire libre y proyectos que involucren activamente a estudiantes y docentes en iniciativas de impacto ambiental positivo.

Además, diversas iniciativas en la región evidencian que la sostenibilidad ya forma parte de la agenda educativa. De acuerdo con datos de la UNESCO, el 70% de las universidades de América Latina cuenta con una autoridad para aplicar medidas ambientales, reflejando un creciente compromiso de las instituciones con el cuidado del entorno y la sostenibilidad.

Los campus verdes y los espacios conectados con la naturaleza no solo transforman la infraestructura educativa, también contribuyen al bienestar, la concentración y la experiencia de aprendizaje de las comunidades académicas.

El futuro de la educación también será definido por la manera en que aprendamos a convivir con nuestro entorno. Apostar por espacios más verdes, sostenibles e innovadores es también una forma de construir comunidades educativas con mayor impacto positivo para las personas y el planeta.

En esa línea, en enero de este año, la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) recibió la tercera estrella de la herramienta “Huella de Carbono Perú”, reconocimiento otorgado por el Ministerio del Ambiente (MINAM) que valida su compromiso con la sostenibilidad y la gestión ambiental responsable. Este logro refleja el trabajo continuo de la universidad por reducir sus emisiones, fortalecer una cultura ambiental en su comunidad y seguir impulsando acciones alineadas a los desafíos climáticos actuales. Más información

El pasado 22 de mayo se llevó a cabo la segunda edición del Expert Academy Session, un espacio que reunió a profesionales, emprendedores y participantes interesados en descubrir cómo la inteligencia artificial está transformando la manera de crear, impulsar y escalar negocios en un entorno cada vez más digital.

En esta oportunidad, la sesión titulada “Inteligencia Artificial para desarrollar un negocio en 2026” contó con la participación de Kevin Yarlequé, Founder & CEO de GrowBy, quien compartió una mirada estratégica y aplicada sobre las oportunidades que brinda la IA para potenciar negocios, automatizar procesos y generar propuestas más innovadoras y competitivas.

Durante la charla, los asistentes conocieron cómo la inteligencia artificial viene revolucionando áreas clave como marketing, análisis de datos, experiencia del cliente y toma de decisiones, convirtiéndose en una herramienta fundamental para los negocios que buscan adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado.

La destacada participación evidenció el creciente interés por comprender cómo la tecnología y la innovación están redefiniendo el futuro profesional y empresarial, así como la importancia de desarrollar competencias digitales que permitan responder a los desafíos de los próximos años. En este contexto, también se presentó el programa de Certificaciones Digitales de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), una propuesta académica diseñada para fortalecer competencias específicas y responder de manera ágil a las necesidades actuales del mercado laboral. La presentación destacó cómo este programa ofrece rutas de aprendizaje flexibles y especializadas, permitiendo a los participantes desarrollar habilidades altamente demandadas y obtener certificaciones alineadas con las tendencias globales y la transformación digital.

Asimismo, se resaltó que las certificaciones abarcan áreas estratégicas como Liderazgo y Desarrollo, Datos e Investigación, Creatividad e Innovación, y Comunicación y Crecimiento, impulsando el crecimiento profesional y la actualización constante en un entorno cada vez más competitivo.

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Te invitamos a explorar el área que más se alinee a tus objetivos profesionales y dar el siguiente paso en tu crecimiento: https://educacioncontinua.upc.edu.pe/certificaciones-digitales/

Garantizar el acceso a una alimentación digna continúa siendo uno de los grandes desafíos a nivel mundial. Aunque América Latina cuenta con una gran riqueza agrícola y de recursos naturales, millones de personas todavía enfrentan inseguridad alimentaria, mientras una gran cantidad de alimentos se desperdicia diariamente. Frente a este escenario, la tecnología, la innovación y la educación cumplen un rol clave para construir sistemas alimentarios más sostenibles y eficientes.

Cada 28 de mayo, en el marco del Día Mundial del Hambre, esta fecha nos invita a reflexionar sobre la importancia de impulsar soluciones que no solo permitan producir más alimentos, sino también aprovechar mejor los recursos disponibles, reducir el desperdicio y valorar el trabajo de quienes hacen posible que los alimentos lleguen a nuestras mesas.

Según el informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en 2024 el hambre afectó a 33,6 millones de personas en América Latina y el Caribe, lo que representa el 5,1% de la población regional. Además, el documento señala que 167,2 millones de personas experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave, evidenciando que, a pesar de las recientes mejoras y la tendencia a la baja en la región, aún persisten desafíos estructurales para garantizar el acceso a una alimentación adecuada. Esta problemática no siempre está relacionada con la falta de producción, sino también con factores como la desigualdad económica, las deficiencias y pérdidas en la distribución, y el desperdicio de alimentos.

En este contexto, el trabajo de agricultores y productores rurales resulta fundamental. Detrás de cada alimento existen familias y comunidades que sostienen gran parte de la alimentación de nuestros países. Sin embargo, muchos pequeños productores todavía enfrentan bajos ingresos y acceso limitado a herramientas tecnológicas, por lo que promover un pago justo y modelos de consumo más responsables también es parte de la construcción de un sistema alimentario más sostenible.

La innovación tecnológica puede convertirse en una gran aliada frente a estos desafíos. Herramientas como la inteligencia artificial, los sensores para monitoreo de cultivos y la agricultura de precisión permiten optimizar recursos como el agua, mejorar la productividad y reducir pérdidas durante la producción y distribución de alimentos. Asimismo, diversas iniciativas tecnológicas ayudan a disminuir el desperdicio y generar nuevas oportunidades para pequeños productores.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 de la Organización de las Naciones Unidas busca poner fin al hambre y promover una agricultura sostenible. Alcanzar esta meta requiere innovación, educación y un trabajo conjunto para construir un futuro más sostenible y equitativo.

Frente a estos retos, la educación también tiene un rol clave. Las instituciones educativas pueden fomentar una mayor conciencia sobre sostenibilidad, consumo responsable e innovación aplicada a problemáticas sociales y ambientales, formando ciudadanos capaces de impulsar soluciones para un futuro más sostenible y justo.

Cada 17 de mayo se conmemora el Día Mundial del Reciclaje, una fecha que invita a reflexionar sobre nuestros hábitos de consumo y el impacto ambiental que generan, especialmente en un contexto donde el uso de tecnología continúa creciendo dentro y fuera de los espacios educativos.

El reciclaje forma parte de acciones cotidianas que hoy buscan generar un impacto más consciente y sostenible. Desde reutilizar botellas y envases, hasta apostar por la moda circular y el consumo de prendas reutilizadas, cada vez más personas y organizaciones adoptan prácticas responsables para reducir residuos y extender la vida útil de los productos. Esta conversación también alcanza al ámbito educativo y tecnológico, donde el incremento de celulares, laptops, tablets y otros dispositivos ha convertido a los residuos electrónicos en un desafío ambiental cada vez más visible.

En línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (ODS 12) de las Naciones Unidas, relacionado con la producción y el consumo responsables, distintas empresas tecnológicas ya vienen incorporando materiales reciclados en sus procesos de fabricación. Marcas como Apple, Dell y HP han impulsado iniciativas vinculadas al uso de aluminio reciclado, plásticos recuperados y empaques más sostenibles en algunos de sus productos.

En este escenario, las universidades cumplen un rol clave. Además de integrar tecnología en los procesos de aprendizaje, también pueden promover una cultura de sostenibilidad mediante campañas de reciclaje, programas de concientización y espacios que impulsen la reflexión sobre el impacto ambiental de la innovación y el consumo tecnológico.

Pequeñas acciones pueden generar grandes cambios. Apostar por una cultura de reciclaje y consumo responsable también es una forma de construir entornos educativos más conscientes, sostenibles y preparados para el futuro.

La sostenibilidad también viene transformando la manera en que se diseñan y producen los dispositivos tecnológicos. Este video de Apple comparte parte de ese compromiso hacia un futuro con menor impacto ambiental.


En este video de Aprendemos Juntos 2030, Víctor Gil nos invita a reflexionar sobre cómo la creatividad puede transformar y dar nuevas oportunidades.

La Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas continúa fortaleciendo su presencia en espacios globales de innovación. Este 2026, estudiantes y docentes participaron en el Meet Up internacional del programa University Innovation Fellows, realizado en la University of Twente, en Países Bajos.

En esta edición, representaron a la UPC Paola Torres, Erika Bedoya, Silvana Balarezo, Majo Boza, Alessandra Ravettino, Cristobal Cortés y Kiara Sánchez como parte de una red internacional que promueve el liderazgo, la colaboración y la generación de soluciones con impacto. Silvana Balarezo
Más que un viaje: una experiencia global de aprendizaje

Participar en este encuentro significa integrarse a un entorno donde la innovación se vive desde la práctica. A lo largo del Meet Up, los asistentes se involucraron en dinámicas orientadas al desarrollo de proyectos, intercambio de ideas y análisis de desafíos comunes en distintos contextos.

Este espacio permitió identificar que, a pesar de las diferencias entre universidades, existen retos compartidos que pueden abordarse de manera conjunta, abriendo paso a iniciativas colaborativas con proyección internacional.

Construir soluciones desde la colaboración

Uno de los ejes centrales del encuentro fue el trabajo en equipos diversos, donde estudiantes y docentes compartieron roles y perspectivas para desarrollar propuestas frente a problemas reales, reforzando así la importancia de la cocreación interdisciplinaria y del aprendizaje basado en la experimentación, en el que probar, ajustar y volver a intentar forma parte esencial del proceso.

La innovación educativa nace de la forma en que concebimos el aprendizaje y el rol de nuestros estudiantes. – Erika Bedoya

Ampliar la mirada para generar impacto

Ser parte de una comunidad global también implica cuestionar los propios límites y abrirse a nuevas formas de pensar y actuar.

Es inspirador ver cómo, desde distintas partes del mundo, existen iniciativas orientadas a resolver problemas reales desde la innovación. – Majo Boza

Este tipo de experiencias fortalece una mentalidad abierta al cambio y reafirma el valor de conectar con otros para construir soluciones con mayor alcance.

Una comunidad que transforma

La participación en este Meet Up reafirma el compromiso de la UPC con el desarrollo de personas capaces de liderar procesos de innovación en distintos entornos.

Formar parte de University Innovation Fellows implica integrarse a una comunidad que impulsa la acción, el aprendizaje constante y la creación de nuevas formas de generar impacto.

Porque innovar hoy es también atreverse a cuestionar, colaborar y construir soluciones que respondan a los desafíos del presente y del futuro.

Cada 1 de mayo se conmemora el Día Internacional de los Trabajadores, una fecha que invita a reflexionar sobre el valor del trabajo y su impacto en nuestras vidas y en la sociedad. Más que una celebración, es una oportunidad para reconocer cómo el trabajo contribuye al desarrollo personal, la estabilidad familiar y el crecimiento de nuestras comunidades.

En ese sentido, el trabajo cumple un rol fundamental, ya que no solo permite cubrir necesidades básicas, sino que también impulsa oportunidades y mejora la calidad de vida. Además, se conecta directamente con el desarrollo de los países, en línea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 8, que promueve el trabajo decente y el crecimiento económico.

En el Perú, esta realidad también se observa en los datos. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), en 2025 más de 17.5 millones de personas formaban parte de la población ocupada, reflejando una tendencia de crecimiento del empleo en los últimos años. Aun así, el reto no se limita a generar más puestos de trabajo, sino a asegurar mejores condiciones laborales. La tasa de desempleo se sitúa en 4.9% y afecta con mayor intensidad a jóvenes menores de 25 años y a personas con educación universitaria, lo que evidencia brechas que todavía requieren atención.

En este contexto, la inclusión sigue siendo una tarea pendiente. No todas las personas acceden a las mismas oportunidades, especialmente aquellas en situación de vulnerabilidad o con discapacidad. Promover entornos laborales más equitativos implica reconocer estas brechas y trabajar activamente para reducirlas.

Por otro lado, la tecnología y la innovación están redefiniendo la forma en que trabajamos. Hoy, herramientas digitales y nuevas modalidades laborales abren oportunidades concretas para reducir barreras y facilitar el acceso al empleo. Por ejemplo, los lectores de pantalla permiten que personas con discapacidad visual puedan desempeñarse en trabajos administrativos o digitales; las plataformas de videollamadas con subtítulos automáticos facilitan la comunicación para personas con discapacidad auditiva; y las herramientas de reconocimiento de voz hacen posible que personas con movilidad reducida puedan redactar documentos o interactuar en entornos laborales digitales. Asimismo, el trabajo remoto ha ampliado las posibilidades para quienes antes enfrentaban barreras físicas o de traslado, permitiendo una participación más activa en el mercado laboral.

Este avance también plantea una responsabilidad: asegurar que la transformación digital sea inclusiva y no deje a nadie atrás.

Así, el trabajo continúa siendo un motor de desarrollo que va más allá de lo económico: genera oportunidades, construye futuro y conecta a las personas con un propósito.

Esta fecha es una oportunidad para reconocer el valor de cada persona que, desde su rol como trabajador, docente, emprendedor o estudiante, aporta al desarrollo de su entorno. Porque el verdadero avance no está solo en cuánto crece el empleo, sino en cómo logramos que ese crecimiento llegue a más personas y contribuya a una sociedad más equitativa.

Este webinar marca el inicio de la serie Innovación con propósito, un espacio en el que compartiremos contenidos y reflexiones sobre el uso de la tecnología para generar impacto positivo en la educación y la sociedad, a través de este blog y nuestras redes sociales de innovación educativa.

Por qué, en la era de la hiperconectividad, nos sentimos más distantes que nunca de las realidades que nos incomodan? Este webinar aborda el concepto de la “Ceguera Moral” de Zygmunt Bauman: esa barrera invisible que nos permite ver la necesidad del otro como un dato estadístico, sin que llegue a movilizarnos.

La sesión estará a cargo de Rocío Timaná, directora en Utopia Interactive y docente de la Facultad de Negocios y Comunicaciones en la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, quien explorará este fenómeno desde una mirada crítica y aplicada al contexto educativo.

En este espacio, bajo el marco del Tech for Good, exploraremos el potencial de la realidad virtual como un puente para derribar esa anestesia emocional y contribuir al ODS 10 (Reducción de las desigualdades). Analizaremos:

webinar ceguera moral y el reto de la empatía
  • El origen de la indiferencia: ¿Qué está pasando en nuestra sociedad que nos impide conectar con el sufrimiento ajeno?
  • La tecnología como ventana: ¿Cómo cambia nuestra percepción cuando dejamos de observar una pantalla y pasamos a “estar” en el lugar a través de la inmersión?
  • El experimento humano: Presentaremos un estudio donde estudiantes universitarios se enfrentan a la realidad de una escuela rural peruana mediante distintos formatos: Video Convencional, Video Inmersivo 360° y Realidad Virtual.

Forma parte de este espacio de reflexión sobre el rol de la tecnología en el desarrollo de la empatía.