Cada 30 de marzo, el mundo conmemora el Día Internacional de Cero Desechos, una iniciativa de la ONU que busca promover prácticas sostenibles para reducir la generación de residuos y fomentar la economía circular. En un contexto donde el consumo excesivo y la mala gestión de desechos impactan gravemente nuestro planeta, esta fecha nos invita a reflexionar sobre cómo cada acción individual puede marcar la diferencia.

Este compromiso está directamente relacionado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 12 (Producción y Consumo Responsables), que nos reta a replantear nuestros hábitos para minimizar el desperdicio y optimizar el uso de recursos. Desde rechazar plásticos de un solo uso hasta practicar el compostaje o reparar en lugar de desechar, cada pequeño cambio suma para construir un futuro más sostenible.

Las universidades, como centros de innovación y aprendizaje, tienen un papel clave en este movimiento. Pueden promover políticas de reducción de residuos, fomentar el uso de materiales reutilizables en sus campus, integrar la educación ambiental en sus programas académicos y desarrollar proyectos de investigación que generen soluciones para la gestión eficiente de residuos. Además, pueden inspirar a sus estudiantes a convertirse en agentes de cambio dentro de sus comunidades.

Adoptar un estilo de vida de cero desechos no solo ayuda al medio ambiente, sino que también genera beneficios económicos y sociales. La reutilización y el reciclaje impulsan nuevas oportunidades de empleo y modelos de negocio sostenibles. Además, contribuyen a la reducción de emisiones de carbono, ayudando en la lucha contra el cambio climático. Al respecto, en la UPC, Carlos Rojas Terán comenta:

«Como docente de Ingeniería Industrial, valoro esta fecha, porque nos recuerda el impacto que nuestras decisiones tienen en el entorno. Los ingenieros industriales tenemos la responsabilidad de diseñar procesos más eficientes, sostenibles y circulares, que minimicen el desperdicio desde su origen. A través de la mejora continua, la innovación y el pensamiento sistémico, contribuimos a construir una sociedad más consciente y comprometida con el uso responsable de los recursos.»

Cada acción cuenta. En este Día Internacional de Cero Desechos, reflexionemos sobre nuestro impacto y tomemos medidas concretas para vivir de manera más responsable. ¿Qué cambio implementarás hoy para contribuir a un mundo con menos residuos?

Texto trabajado con el apoyo de ChatGPT y Carlos Rojas Terán

Mag. Blanca Jesús Joo Chang

Entre pasillos se escucha un “soplaré y soplaré, y tu casa derribaré”;  es inevitable sentir temor cuando se camina por un lugar desconocido, o cuando la duda está rondando constantemente. Algunos sienten que la tecnología complica situaciones y otros que viene a resolver todos los problemas, y en algún punto, la necesidad del equilibrio entre una postura y otra, pasa desapercibida. 

Esta frase nos pone en alerta, estado en el cual siempre debemos estar, pero no con temor, sino con seguridad y esperanza. Pensemos en cómo está nuestra “casa”, la frase sale de este cuento popular, nos exhorta a hacer un “alto” urgente. La velocidad de los cambios y actualizaciones nos sobrepasa y se lleva todo lo que hay a su paso; y con ello las posibilidades de procesar y reflexionar cada situación vivida.

La IA está reestructurando la forma en que aprendemos, accedemos al conocimiento y enseñamos, de manera que las «casas» pueden colapsar ante los avances tecnológicos.

Derribar esas casas no necesariamente implica destrucción, sino la oportunidad de reconstruir estructuras más sólidas y adaptadas a la era digital. La IA no tiene la intención de eliminar lo existente, sino de hacerlo evolucionar.

No sólo se ven involucrados los estudiantes y docentes, la IA también está cambiando el rol de los padres como guías en el aprendizaje de sus hijos. «Derribar la casa» implica la necesidad de adaptar las dinámicas familiares para integrar la tecnología de manera positiva, colaborando en la educación de sus hijos en un entorno cada vez más digitalizado, equilibrando las situaciones con y sin tecnología con un sentido y propósitos claros.

Necesitamos desarrollar la autonomía, el pensamiento Crítico y la Inteligencia emocional como columnas y de manera transversal, valores de Fe que guíen nuestras decisiones y acciones.

Para fomentar la acción interactiva entre éstos, sugiero implementar los seminarios socráticos que permitirán desarrollar también la personalización del aprendizaje y el aprendizaje adaptativo en un contexto virtual, porque cada “casa” es diferente. Asimismo, podemos usar la IA como asistente en el proceso de debate en la preparación y durante el proceso, con ello podremos ver esta frase “soplaré y soplaré y tu casa derribaré”, no como “derribar al oponente”, sino como identificar en uno mismo, lo que se requiere derrumbar.  Aquí un gráfico sobre cómo podemos implementar IA en el contexto arriba descrito, considerando un escenario virtual y presencial de clase:

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Que este «derribar» no sea visto como una amenaza, sino como una oportunidad para reconstruir un sistema educativo más robusto, flexible y capaz de responder a los desafíos del siglo XXI.

El 14 de marzo se celebra el Día Internacional de las Matemáticas, una fecha proclamada por la UNESCO que nos invita a reflexionar sobre el papel fundamental que esta disciplina desempeña en nuestras vidas. Más allá de los números y ecuaciones, las matemáticas están presentes en la toma de decisiones diarias, en la resolución de problemas y en el desarrollo del pensamiento lógico. Desde la planificación de un presupuesto hasta la comprensión de fenómenos naturales, esta ciencia se convierte en una herramienta clave para interpretar el mundo y afrontar sus desafíos.

En el ámbito educativo, las matemáticas no solo transmiten conocimientos, sino que fortalecen habilidades esenciales como el razonamiento crítico, la creatividad y la capacidad de analizar información. Su enseñanza es crucial para preparar a los estudiantes en un mundo cada vez más digitalizado, donde la programación, la inteligencia artificial y el análisis de datos son competencias altamente valoradas. Fomentar el aprendizaje de las matemáticas con metodologías innovadoras, como la gamificación o la realidad aumentada, puede hacer que su estudio sea más atractivo y accesible para todos.


Las matemáticas están llenas de secretos por descubrir, demostrar y comprender. En este video de Aprendemos Juntos 2030, el matemático Antonio J. Durán nos invita a explorar su historia, su impacto y la importancia de enseñarlas de forma más creativa.

La importancia de las matemáticas en la educación está estrechamente vinculada con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 4: Educación de calidad. Garantizar que todos los estudiantes adquieran habilidades matemáticas sólidas contribuye a la equidad en el acceso a oportunidades educativas y laborales. En un mundo donde la alfabetización matemática es cada vez más relevante, es fundamental que las instituciones educativas promuevan enfoques inclusivos y efectivos para su enseñanza, reduciendo así las brechas de aprendizaje. En este Día Internacional de las Matemáticas, celebremos su impacto en la educación y en la vida cotidiana. Apostemos por estrategias innovadoras que despierten el interés por esta disciplina y que permitan a los estudiantes comprender su utilidad más allá del aula. Porque formar ciudadanos con pensamiento lógico y capacidad analítica no solo contribuye a su desarrollo personal, sino que también fortalece sociedades más preparadas para enfrentar los retos del futuro.

Mag. Blanca Jesús Joo Chang

Como en el cuento, la reina formula su pregunta al espejo, guiada por su mayor preocupación. Le pedí a la IA que formule su pregunta y ella respondió:

  • ¿Estoy ayudando a mejorar el aprendizaje de los estudiantes?
  • ¿Estoy siendo justa y sin sesgos en mis decisiones y recomendaciones?
  • ¿Estoy protegiendo la privacidad y los datos de los estudiantes?
  • ¿Estoy evolucionando y mejorando con el tiempo?
  • ¿Estoy respetando y complementando el rol de los docentes humanos?

Las preguntas nos revelan su interés: su impacto en el proceso educativo, los prejuicios en sus respuestas, las normas de privacidad y seguridad, la capacidad de aprender y adaptarse y su forma de interactuar y colaborar.  Situaciones que a su vez dan una pista a la acción educativa, para moldear el rol de la IA en la tarea formativa. Cada escenario que se genera alrededor de la tecnología se convierte en un ambiente de aprendizaje.  Es así como la “Pedagogía de la pregunta” se repropone en medio de este contexto generado por la IA.

Si comparamos los prompts que requiere la IA con la pedagogía de Paulo Freire, nos chocamos con un enfoque similar en cuanto a promover el diálogo, el pensamiento crítico, la personalización y el aprendizaje activo. Ambos ponen como centro al ser humano para que participe activamente en su propio proceso de aprendizaje y desarrollo, empleando las preguntas como herramienta clave para la exploración y el descubrimiento. Es aquí donde encuentro “la perla” sobre la cual debemos trabajar para integrar la IA en el proceso de aprendizaje.

Podemos considerar la siguiente comparación:

El sentido no nace en el “aprender a usar las diferentes herramientas de IA”, el camino no se orienta con esta mirada tecnicista, sino más bien reflexiva, porque se busca aprender a aprender. Se orienta no sólo con un camino, sino con varios. Se busca crear y recrear no copiar, se profundiza en el analizar y evaluar no sólo en describir. Apunta a trabajar no sólo de manera individual, sino de manera colaborativa, se realza la interacción y el diálogo en medio de la personalización. La “llamada” que hace la IA, la descubrimos desde el “lente” con el cual decidimos mirar, desde la pregunta espejito, espejito… que nos hacemos al decidir interactuar con ella.  Se centra en el ser humano, por que es creada por él, usada para él y transformada por él.  El principal desafío de este tiempo es elegir “el lente” con el cual vamos a mirar para orientar nuestras acciones.

El programa Faculty Innovation Fellows de la d.School de Stanford, en el que participa la UPC, reúne a docentes de diversas universidades para explorar nuevas formas de enseñanza a través de la innovación. La arquitecta María Pía Felipa Ibarra, quien forma parte de esta comunidad desde hace dos años, desarrolló un proyecto enfocado en talleres para potenciar la creatividad de los estudiantes. A partir de su experiencia en Visual Storytelling, incorporó herramientas que permitieron a los alumnos experimentar con nuevas formas de expresión y comunicación y comenta:

Este proyecto inició con sesiones basadas en Design Thinking, donde los estudiantes participaron en dinámicas diseñadas para desbloquear su creatividad. Posteriormente, se integraron estrategias de Visual Storytelling, que les permitieron desarrollar sus habilidades artísticas y explorar maneras innovadoras de narrar historias visuales. Un hallazgo significativo fue la capacidad de los estudiantes, incluso aquellos de disciplinas sin formación artística, para utilizar el dibujo como una herramienta efectiva en la expresión de ideas.

Como parte del programa, los docentes que completan su participación presentan sus aprendizajes en el evento anual MeetUp, que el 2024 tuvo lugar en la Universidad de Twente en Países Bajos. Durante esta experiencia, los Faculty Innovation Fellows compartieron sus proyectos en exposiciones de formato Ignite, disponibles en YouTube.

La graduación también permitió conectar con docentes de distintas partes del mundo que impulsan cambios innovadores en sus instituciones, fortaleciendo el sentido de comunidad y colaboración.

La participación de docentes de la UPC en este programa refleja el compromiso de la universidad con la innovación educativa. Además de María Pía Felipa, son parte de Faculty Innovation Fellows: Carlos Letts, Silvana Balarezo, Daniel Flores y Jorge Bossio; asimismo, este 2025 continúan su camino hacia la graduación Javiera Alcázar y Adriana Alemán. Felipa concluye indicando:

Estas iniciativas demuestran que la innovación no solo radica en el uso de tecnología, sino en la capacidad de generar experiencias de aprendizaje significativas, conectadas con las necesidades de los estudiantes y sus comunidades.

Publicación realizada gracias a la colaboración de María Pía Felipa.

Por Silvana Balarezo

Bett 2025, celebrado en Londres del 22 al 24 de enero, reunió a educadores y expertos en tecnología para explorar el futuro de la educación. La Inteligencia Artificial (IA) fue protagonista con herramientas que personalizan el aprendizaje y mejoran la accesibilidad. Learning Lemur destacó por su capacidad de retroalimentación inmediata en matemáticas, mientras que Microsoft presentó un ecosistema de IA para optimizar la enseñanza e inclusión.

El evento también abordó la inclusión educativa, con startups que desarrollan soluciones desde los colegios, involucrando a estudiantes desde los 9 años en la resolución de problemas reales. Destacó el robot educativo Tien Kung de UBTECH, diseñado para enseñar robótica e IA en educación superior.

Las interacciones con profesionales de distintos países permitieron conocer enfoques innovadores. El modelo HyFlex en universidades de Londres mostró alineación con tendencias globales, y las presentaciones de Microsoft evidenciaron cómo la tecnología transforma la enseñanza-aprendizaje.

Bett 2025 también puso en discusión la transformación de los espacios físicos de aprendizaje, resaltando la importancia de modelos híbridos y flexibles. Este debate sigue abierto y es clave para repensar la integración tecnológica en la educación.

Uno de los paneles más inspiradores abordó la integración de la IA en la enseñanza. Microsoft expuso cómo la IA puede mejorar la accesibilidad y equidad, impulsando su aplicación en tecnologías accesibles, enseñanza personalizada y pensamiento de diseño desde edades tempranas.

El evento abordó desafíos como equidad, inclusión y transformación digital, con soluciones enfocadas en accesibilidad y plataformas que conectan a educadores globalmente. Sin embargo, se notó la ausencia de soluciones centradas en evaluación, un aspecto clave para la educación digital.

Bett 2025 dejó una agenda llena de ideas y contactos para seguir explorando innovaciones educativas. Es momento de actuar, aplicar estos aprendizajes y seguir impulsando una educación más inclusiva y efectiva. ¡Juntos, construyamos el futuro del aprendizaje!

Esta semana se llevó a cabo el IFE Conference 2025, un evento organizado por el Tecnológico de Monterrey que congregó a más de 3,000 profesionales, docentes y autoridades de instituciones educativas de diversos países, con un enfoque particular en América Latina. Este encuentro se ha consolidado como un espacio clave para el intercambio de experiencias y la exposición de iniciativas innovadoras en educación superior, tecnología educativa (EdTech) e innovación empresarial. Su propósito es conectar estas iniciativas para fortalecer los lazos entre instituciones educativas, proveedores de soluciones tecnológicas, investigadores y docentes, impulsando así un proceso de transformación en la educación superior. Además, el evento se ha convertido en una plataforma estratégica para quienes trabajan en este ámbito, permitiéndoles descubrir nuevas formas de abordar los desafíos educativos en la región.

Un aspecto fundamental del IFE Conference 2025 es su estrecha colaboración con organizaciones de gran relevancia, como la UNESCO, redes de universidades como MetaRed, y otras asociaciones que promueven la innovación educativa. Lo que distingue a este evento no es únicamente la presentación de soluciones tecnológicas o metodológicas, sino el énfasis en la evidencia y el impacto real que estas iniciativas generan en el proceso de aprendizaje. En esta edición, se ha dado especial atención a la reducción de brechas educativas, tanto en la transición de la educación básica a la educación superior en América Latina como en la conexión entre la educación superior y la industria. En este contexto, la participación del sector empresarial es clave para garantizar que los avances educativos respondan a las necesidades del mundo laboral y social en constante evolución.

Uno de los temas más discutidos ha sido el aprendizaje a lo largo de la vida (Lifelong Learning) y cómo el avance tecnológico está generando una demanda creciente de actualización continua en todos los campos del conocimiento. La necesidad de mantener a los profesionales al día con los cambios en la sociedad y la industria se ha convertido en un desafío prioritario para las instituciones educativas.

Cabe destacar que profesionales peruanos han participado activamente en este evento, lo que representa una gran oportunidad para las instituciones educativas del país. Su presencia no solo les permite conocer de primera mano las tendencias globales en educación e innovación, sino también establecer conexiones estratégicas que pueden traducirse en nuevas iniciativas y alianzas en beneficio del ecosistema educativo peruano. Espacios como el IFE Conference 2025 nos recuerdan la importancia de estos encuentros en la construcción de un futuro educativo más inclusivo, dinámico y adaptado a los desafíos del siglo XXI.

Texto trabajado con el apoyo de Jorge Bossio, asistente al IFE Conference 2025 y ChatGPT.

La educación está en constante evolución, y los docentes desempeñan un papel crucial en este proceso. Prepararse para enfrentar los desafíos del 2025 es fundamental para brindar a los estudiantes una enseñanza relevante, inclusiva y adaptada a las necesidades del mundo digital y globalizado. La integración de tecnologías, la personalización del aprendizaje y el fortalecimiento de competencias blandas son herramientas clave para asegurar que los futuros ciudadanos estén bien preparados para un entorno en rápida transformación. Al hacerlo, los docentes no solo mejoran su práctica educativa, sino que también promueven un aprendizaje significativo y equitativo para todos.

Te compartimos 10 estrategias clave para enfrentar los desafíos del 2025:

1. Formarse en competencias digitales
Adquirir habilidades tecnológicas esenciales para integrar herramientas digitales y de inteligencia artificial en la enseñanza.

2. Adaptarse a la personalización del aprendizaje
Diseñar estrategias educativas que respondan a las necesidades individuales de los estudiantes, aprovechando datos y analíticas educativas.

3. Fortalecer el pensamiento crítico y la creatividad
Promover actividades que desafíen a los estudiantes a resolver problemas y generar ideas innovadoras, incluso utilizando tecnología.

4. Asegurar la inclusión educativa
Implementar prácticas pedagógicas que consideren a estudiantes con diferentes capacidades, orígenes y niveles de acceso a recursos digitales.

5. Fomentar el uso ético de la tecnología
Enseñar a los estudiantes a utilizar herramientas digitales de manera responsable, cuidando su privacidad y evitando el plagio.

6. Participar en comunidades de aprendizaje
Colaborar con otros docentes para intercambiar experiencias, metodologías y soluciones a los desafíos actuales.

7. Integrar la educación en habilidades blandas
Incorporar competencias como la comunicación, el trabajo en equipo y la adaptabilidad en los planes de estudio.

8. Prepararse para el aprendizaje híbrido
Dominar herramientas y metodologías que permitan combinar la enseñanza presencial y virtual de manera efectiva.

9. Involucrar a las familias en el proceso educativo
Mantener canales abiertos de comunicación con las familias para fortalecer el apoyo al aprendizaje desde el hogar.

10. Abrazar el cambio como una oportunidad
Adoptar una mentalidad abierta hacia las innovaciones tecnológicas y pedagógicas, viéndolas como aliados para enriquecer la educación.

Juntos, podemos construir un entorno donde la innovación y el aprendizaje transformen vidas y preparen a los estudiantes para enfrentar los desafíos del mañana.

La inteligencia artificial (IA) está revolucionando el ámbito educativo al personalizar el aprendizaje, optimizar recursos y promover la inclusión. Esta tecnología permite adaptar los contenidos a las necesidades individuales, automatizar tareas administrativas y desarrollar habilidades fundamentales como el pensamiento crítico y la autonomía. Asimismo, mejora la accesibilidad para personas con discapacidades y fortalece la gestión educativa mediante el análisis de datos.

De cara a 2025, los principales desafíos incluyen garantizar la privacidad de los datos, capacitar a los docentes en el uso adecuado de estas herramientas y cerrar la brecha digital para evitar mayores desigualdades. La implementación ética y equitativa de la IA es fundamental para que su impacto sea realmente transformador en el sector educativo.

En su reciente publicación titulada «Del miedo a la oportunidad: Poner la inteligencia artificial al servicio de la educación«, Jaime Saavedra y Ezequiel Molina profundizan en el impacto de la IA en la educación y los retos asociados a su adopción. Los autores, expertos en educación del Banco Mundial, analizan los temores comunes que suscita la IA, especialmente en relación con su efecto en la equidad, la eficacia del aprendizaje y el rol de los docentes. Sin embargo, destacan que esta tecnología, implementada con responsabilidad y estrategia, tiene el potencial de convertirse en un catalizador para cerrar brechas educativas y potenciar el aprendizaje.

A través del análisis de cuatro preguntas clave, Saavedra y Molina abordan las inquietudes de educadores, padres y responsables políticos en América Latina. Desde la carencia de condiciones mínimas en muchas escuelas hasta los riesgos de dependencia tecnológica, los autores proponen soluciones concretas, como la capacitación docente en competencias digitales, el fortalecimiento del talento local en IA y la creación de marcos normativos que garanticen la soberanía de los datos. Subrayan, además, la importancia de integrar la IA como un aliado que enriquezca el trabajo docente, fomente el pensamiento crítico y amplíe el acceso a una educación de calidad. Este enfoque no solo responde a los desafíos actuales, sino que asegura que la IA esté verdaderamente al servicio de los valores fundamentales de la educación.

Trabajar en la educación es clave porque transforma vidas, reduce desigualdades y construye un futuro más justo y sostenible para todos.