La educación superior evoluciona constantemente y, con ella, las formas de motivar, reconocer y fortalecer el aprendizaje.

La gamificación se ha consolidado como una estrategia clave en innovación educativa al incorporar elementos del juego —como retos, niveles e insignias— en contextos de aprendizaje. Este enfoque permite transformar la experiencia educativa en un proceso más dinámico, participativo y centrado en el estudiante, promoviendo un rol activo en la construcción de su propio conocimiento (Dicheva et al., 2015).

Reconocer el aprendizaje más allá de una calificación

Entre los recursos más utilizados dentro de la gamificación destacan las insignias digitales, reconocimientos que visibilizan el logro de competencias, la culminación de actividades o el cumplimiento de objetivos específicos. Más que una recompensa, representan una forma de reconocer el progreso y promover el aprendizaje continuo.

Las insignias digitales complementan la evaluación tradicional al visibilizar el desarrollo de competencias, promover la participación y ofrecer una experiencia de aprendizaje más activa y centrada en el estudiante.

Plataformas educativas que potencian el aprendizaje

Las plataformas educativas han evolucionado más allá de la gestión de contenidos y las calificaciones. Hoy incorporan herramientas como insignias digitales, certificados y seguimiento del progreso, que permiten reconocer los logros de manera continua y enriquecer la experiencia de aprendizaje.

Estas funcionalidades convierten la evaluación en un proceso permanente, donde cada avance fortalece el desarrollo de competencias y el compromiso de los estudiantes con su formación.

El docente, protagonista de la innovación

El potencial de estas herramientas depende de cómo los docentes las integran en sus estrategias de enseñanza. Por ello, mantenerse actualizado y explorar nuevas metodologías resulta clave para diseñar experiencias de aprendizaje más significativas.

Cuando las insignias digitales responden a objetivos pedagógicos claros, se convierten en un recurso para reconocer logros, fortalecer la motivación y acompañar el desarrollo progresivo de competencias.

Blackboard y las insignias digitales

El aula virtual de Blackboard integra la funcionalidad de insignias digitales, una herramienta que permite a los docentes reconocer el desarrollo de competencias, el cumplimiento de actividades y el logro de resultados de aprendizaje, de manera automática o personalizada.

Incorporar esta funcionalidad en los cursos permite diversificar las estrategias de evaluación, incentivar la participación y ofrecer a los estudiantes un reconocimiento visible de sus avances durante todo el proceso formativo.

La innovación educativa no consiste únicamente en incorporar nuevas tecnologías, sino en utilizarlas con un propósito pedagógico. Explorar herramientas como las insignias digitales permite crear experiencias de aprendizaje más motivadoras, donde cada logro impulsa a los estudiantes a seguir aprendiendo y desarrollando sus competencias.

Conoce cómo crear y otorgar insignias digitales en el aula virtual de Blackboard con este tutorial.

Jessica Vlasica, docente de la Escuela de Posgrado de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), fue reconocida con un Blackboard Catalyst Award 2026 en la categoría Teaching Excellence, una distinción internacional que destaca experiencias educativas innovadoras que generan un impacto significativo en el aprendizaje mediante el uso de la tecnología.

Los Blackboard Catalyst Awards reconocen y honran la innovación y la excelencia dentro de la comunidad global de Blackboard, integrada por millones de docentes y estudiantes de todo el mundo. Estos premios distinguen a instituciones y educadores que contribuyen a transformar la educación a través de propuestas pedagógicas innovadoras.

El reconocimiento fue otorgado por el proyecto “Laboratorio de la Motivación Ética: gamificación narrativa para la enseñanza de gamificación en posgrado”, implementado en el Módulo 2: Gamificación, Aprendizaje Basado en Juegos y Juegos Serios del Programa Especializado en Innovación Educativa y Tecnologías Emergentes de la Escuela de Posgrado de la UPC.

Proyecto

El Laboratorio de la Motivación Ética es una experiencia narrativa gamificada diseñada a partir de una pregunta pedagógica: ¿cómo enseñar gamificación sin que el curso mismo se convierta en una experiencia gamificada?

La propuesta transformó el módulo en un recorrido de seis misiones, articulado mediante un sistema de progresión por XP, logros nativos de Blackboard Ultra y artefactos interactivos apoyados con inteligencia artificial. El propósito fue que los estudiantes no solo comprendieran los fundamentos de la gamificación, sino que la vivieran como participantes de un sistema gamificado real.

Desde esa experiencia, pudieron analizar sus dinámicas, tomar decisiones y reflexionar críticamente sobre sus posibilidades, límites e implicancias éticas en contextos educativos.

Este reconocimiento confirma algo en lo que creo profundamente: nuestros estudiantes merecen experiencias que los transformen, no solo contenidos bien organizados. Asimismo, esta fue la primera implementación del Laboratorio de la Motivación Ética y, como todo proceso de innovación, implicó ajustes, dudas y aprendizajes. Ver esta experiencia reconocida internacionalmente me impulsa a seguir experimentando, a asumir riesgos con sentido en el diseño pedagógico y a buscar ese “algo más” que hace que el aprendizaje permanezca con nuestros estudiantes. – Jessica Vlasica

Antecedentes de la UPC en los Catalyst Awards

Este logro se suma a la trayectoria de la UPC en los Blackboard Catalyst Awards. En 2019, la universidad fue reconocida en las categorías Community Engagement y Leading Change; en 2022 obtuvo nuevamente un premio en Leading Change; y en 2024 fue distinguida en la categoría “Training & Professional Development” con el proyecto “Bootcamp para el diseño de cursos en Blackboard Learn Ultra usando IA”. Estos reconocimientos reflejan su compromiso sostenido con la innovación educativa y la mejora de la experiencia de aprendizaje.

El reconocimiento otorgado a Jessica Vlasica reafirma el aporte de los docentes de la UPC al desarrollo de propuestas educativas que integran pedagogía, tecnología y reflexión crítica para responder a los desafíos de la educación actual.

Cada 11 de junio se celebra el Día Internacional del Juego, una fecha que invita a reflexionar sobre el valor del juego no solo como una actividad recreativa, sino también como una poderosa herramienta para el aprendizaje. En la educación superior, este concepto ha evolucionado hacia estrategias como la gamificación y el uso de tecnologías inmersivas que buscan fortalecer la participación, la motivación y la comprensión de contenidos complejos.

La gamificación incorpora elementos propios de los juegos, como desafíos, metas y recompensas, para enriquecer la experiencia educativa. Cuando estas estrategias se combinan con la realidad virtual, los estudiantes pueden interactuar con entornos simulados, resolver problemas en contextos cercanos a la realidad y desarrollar habilidades de manera práctica y significativa. Estas iniciativas contribuyen al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 4 (Educación de Calidad), que promueve oportunidades de aprendizaje inclusivas e innovadoras.

A nivel internacional, diversas universidades vienen explorando el potencial de estas tecnologías. Por ejemplo, la Universidad de Stanford ha desarrollado experiencias de realidad virtual para estudiar cómo los entornos inmersivos influyen en el aprendizaje y la interacción humana. De manera similar, la Universidad Estatal de Arizona (ASU) ha implementado iniciativas como Dreamscape Learn, que utiliza experiencias inmersivas y simulaciones virtuales para que los estudiantes exploren conceptos científicos, resuelvan problemas y desarrollen competencias prácticas en entornos difíciles de replicar en un aula tradicional.

En la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), la realidad virtual forma parte de las iniciativas que buscan enriquecer la experiencia educativa. A través de ZonaVR, desarrollada por la Dirección de Innovación Educativa y Emprendimiento en coordinación con el Sistema de Bibliotecas, estudiantes y docentes tienen la oportunidad de explorar experiencias inmersivas que les permiten interactuar con entornos cercanos a situaciones reales, fortaleciendo así el aprendizaje mediante el uso de visores Meta Quest en las Salas Creativas.

A través de la ZonaVR, los estudiantes pueden explorar escenarios auténticos y acercarse a situaciones que enriquecen su aprendizaje, mientras que los docentes cuentan con nuevas herramientas para diseñar experiencias más dinámicas e inmersivas. De esta manera, la realidad virtual complementa las estrategias de gamificación y contribuye a transformar los espacios educativos en entornos donde aprender también puede significar explorar, experimentar y descubrir.

Hablar del futuro de la educación ya no implica únicamente pensar en inteligencia artificial, transformación digital o nuevas metodologías de aprendizaje. Hoy, también significa reflexionar sobre sostenibilidad, bienestar y el impacto que las instituciones educativas generan en el entorno y en las futuras generaciones.

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio, resulta cada vez más importante comprender cómo la crisis climática también está impactando directamente en la educación y en los espacios de aprendizaje.

Según el Banco Mundial, más de 400 millones de estudiantes en el mundo fueron afectados por el cierre de escuelas debido a fenómenos climáticos extremos desde 2022. Inundaciones, incendios, olas de calor y tormentas no solo impactan ciudades y ecosistemas, también interrumpen el aprendizaje, afectan el bienestar de los estudiantes y evidencian la necesidad de construir entornos educativos más sostenibles y preparados frente a estos desafíos.

Frente a este escenario, cuidar el medio ambiente también significa proteger la continuidad de la educación. Promover acciones sostenibles, reducir el impacto ambiental y generar mayor conciencia climática puede contribuir a disminuir las consecuencias de estos fenómenos a largo plazo y construir espacios educativos más seguros y resilientes.

En este contexto, las universidades tienen la oportunidad de impulsar dos tipos de innovación clave: la innovación tecnológica y la innovación sostenible.

La innovación tecnológica permite implementar herramientas que optimicen recursos y reduzcan el impacto ambiental. Por ejemplo, sistemas inteligentes de iluminación y energía, plataformas digitales que disminuyan el uso de papel, tecnologías para monitorear el consumo de agua o proyectos de inteligencia artificial orientados a la sostenibilidad.

Por otro lado, la innovación sostenible busca generar soluciones que beneficien tanto a las personas como al planeta a largo plazo. Esto puede verse reflejado en la creación de campus verdes, infraestructura resiliente, programas de reciclaje, espacios de aprendizaje al aire libre y proyectos que involucren activamente a estudiantes y docentes en iniciativas de impacto ambiental positivo.

Además, diversas iniciativas en la región evidencian que la sostenibilidad ya forma parte de la agenda educativa. De acuerdo con datos de la UNESCO, el 70% de las universidades de América Latina cuenta con una autoridad para aplicar medidas ambientales, reflejando un creciente compromiso de las instituciones con el cuidado del entorno y la sostenibilidad.

Los campus verdes y los espacios conectados con la naturaleza no solo transforman la infraestructura educativa, también contribuyen al bienestar, la concentración y la experiencia de aprendizaje de las comunidades académicas.

El futuro de la educación también será definido por la manera en que aprendamos a convivir con nuestro entorno. Apostar por espacios más verdes, sostenibles e innovadores es también una forma de construir comunidades educativas con mayor impacto positivo para las personas y el planeta.

En esa línea, en enero de este año, la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) recibió la tercera estrella de la herramienta “Huella de Carbono Perú”, reconocimiento otorgado por el Ministerio del Ambiente (MINAM) que valida su compromiso con la sostenibilidad y la gestión ambiental responsable. Este logro refleja el trabajo continuo de la universidad por reducir sus emisiones, fortalecer una cultura ambiental en su comunidad y seguir impulsando acciones alineadas a los desafíos climáticos actuales. Más información

Por Bruno Chacón Jimeno

El ingreso a la universidad no solo representa un cambio académico. Para miles de estudiantes, implica también una transición neuroemocional profunda.

Hoy, desde las neurociencias educativas, sabemos que el cerebro adolescente continúa desarrollándose durante los primeros años universitarios, especialmente en áreas vinculadas a:

· Toma de decisiones
· Regulación emocional
· Organización y planificación
· Control de impulsos
· Motivación y autonomía

Esto explica por qué muchos estudiantes de primeros ciclos enfrentan retos como la procrastinación, la ansiedad académica o dificultades para gestionar el tiempo, aun cuando poseen grandes capacidades intelectuales.

La evidencia científica muestra que el cerebro adolescente posee una alta plasticidad neuronal, lo que convierte esta etapa en una oportunidad extraordinaria para fortalecer competencias clave como:

· Pensamiento crítico
· Autorregulación emocional
· Resolución de problemas
· Habilidades colaborativas
· Aprendizaje autónomo

En este contexto, la innovación educativa tiene un rol fundamental.

Las universidades no solo deben transmitir contenidos; también deben diseñar ecosistemas de aprendizaje que comprendan integralmente el desarrollo humano de sus estudiantes.

Algunas estrategias que hoy cobran especial relevancia:

• Acompañamiento tutorial y socioemocional
• Experiencias de aprendizaje significativas
• Metodologías activas y colaborativas
• Uso ético y responsable de plataformas digitales
• Fortalecimiento de hábitos saludables y bienestar estudiantil

La educación superior del siglo XXI necesita combinar ciencia, empatía e innovación para responder a las verdaderas necesidades de los estudiantes.

Porque comprender cómo aprende el cerebro adolescente no reduce la exigencia académica: la hace más humana, estratégica y efectiva.

El pasado 22 de mayo se llevó a cabo la segunda edición del Expert Academy Session, un espacio que reunió a profesionales, emprendedores y participantes interesados en descubrir cómo la inteligencia artificial está transformando la manera de crear, impulsar y escalar negocios en un entorno cada vez más digital.

En esta oportunidad, la sesión titulada “Inteligencia Artificial para desarrollar un negocio en 2026” contó con la participación de Kevin Yarlequé, Founder & CEO de GrowBy, quien compartió una mirada estratégica y aplicada sobre las oportunidades que brinda la IA para potenciar negocios, automatizar procesos y generar propuestas más innovadoras y competitivas.

Durante la charla, los asistentes conocieron cómo la inteligencia artificial viene revolucionando áreas clave como marketing, análisis de datos, experiencia del cliente y toma de decisiones, convirtiéndose en una herramienta fundamental para los negocios que buscan adaptarse a las nuevas dinámicas del mercado.

La destacada participación evidenció el creciente interés por comprender cómo la tecnología y la innovación están redefiniendo el futuro profesional y empresarial, así como la importancia de desarrollar competencias digitales que permitan responder a los desafíos de los próximos años. En este contexto, también se presentó el programa de Certificaciones Digitales de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), una propuesta académica diseñada para fortalecer competencias específicas y responder de manera ágil a las necesidades actuales del mercado laboral. La presentación destacó cómo este programa ofrece rutas de aprendizaje flexibles y especializadas, permitiendo a los participantes desarrollar habilidades altamente demandadas y obtener certificaciones alineadas con las tendencias globales y la transformación digital.

Asimismo, se resaltó que las certificaciones abarcan áreas estratégicas como Liderazgo y Desarrollo, Datos e Investigación, Creatividad e Innovación, y Comunicación y Crecimiento, impulsando el crecimiento profesional y la actualización constante en un entorno cada vez más competitivo.

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Te invitamos a explorar el área que más se alinee a tus objetivos profesionales y dar el siguiente paso en tu crecimiento: https://educacioncontinua.upc.edu.pe/certificaciones-digitales/

Garantizar el acceso a una alimentación digna continúa siendo uno de los grandes desafíos a nivel mundial. Aunque América Latina cuenta con una gran riqueza agrícola y de recursos naturales, millones de personas todavía enfrentan inseguridad alimentaria, mientras una gran cantidad de alimentos se desperdicia diariamente. Frente a este escenario, la tecnología, la innovación y la educación cumplen un rol clave para construir sistemas alimentarios más sostenibles y eficientes.

Cada 28 de mayo, en el marco del Día Mundial del Hambre, esta fecha nos invita a reflexionar sobre la importancia de impulsar soluciones que no solo permitan producir más alimentos, sino también aprovechar mejor los recursos disponibles, reducir el desperdicio y valorar el trabajo de quienes hacen posible que los alimentos lleguen a nuestras mesas.

Según el informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo publicado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), en 2024 el hambre afectó a 33,6 millones de personas en América Latina y el Caribe, lo que representa el 5,1% de la población regional. Además, el documento señala que 167,2 millones de personas experimentaron inseguridad alimentaria moderada o grave, evidenciando que, a pesar de las recientes mejoras y la tendencia a la baja en la región, aún persisten desafíos estructurales para garantizar el acceso a una alimentación adecuada. Esta problemática no siempre está relacionada con la falta de producción, sino también con factores como la desigualdad económica, las deficiencias y pérdidas en la distribución, y el desperdicio de alimentos.

En este contexto, el trabajo de agricultores y productores rurales resulta fundamental. Detrás de cada alimento existen familias y comunidades que sostienen gran parte de la alimentación de nuestros países. Sin embargo, muchos pequeños productores todavía enfrentan bajos ingresos y acceso limitado a herramientas tecnológicas, por lo que promover un pago justo y modelos de consumo más responsables también es parte de la construcción de un sistema alimentario más sostenible.

La innovación tecnológica puede convertirse en una gran aliada frente a estos desafíos. Herramientas como la inteligencia artificial, los sensores para monitoreo de cultivos y la agricultura de precisión permiten optimizar recursos como el agua, mejorar la productividad y reducir pérdidas durante la producción y distribución de alimentos. Asimismo, diversas iniciativas tecnológicas ayudan a disminuir el desperdicio y generar nuevas oportunidades para pequeños productores.

El Objetivo de Desarrollo Sostenible 2 de la Organización de las Naciones Unidas busca poner fin al hambre y promover una agricultura sostenible. Alcanzar esta meta requiere innovación, educación y un trabajo conjunto para construir un futuro más sostenible y equitativo.

Frente a estos retos, la educación también tiene un rol clave. Las instituciones educativas pueden fomentar una mayor conciencia sobre sostenibilidad, consumo responsable e innovación aplicada a problemáticas sociales y ambientales, formando ciudadanos capaces de impulsar soluciones para un futuro más sostenible y justo.

La automatización y la inteligencia artificial vienen transformando la manera en que aprendemos, trabajamos y desarrollamos soluciones para distintos sectores. En este contexto, espacios internacionales como UiPath Student Developer Champions cobran especial importancia, ya que permiten que los estudiantes fortalezcan competencias tecnológicas, creativas y analíticas que serán fundamentales para su formación académica y su futuro profesional en un entorno cada vez más digital.

Gerard Rojas y Andrés Huamanlazo, estudiantes de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas, forman parte de esta iniciativa internacional que reúne a estudiantes de distintos países interesados en la automatización, la inteligencia artificial y el desarrollo de soluciones innovadoras. A través de esta experiencia, podrán acceder a espacios de aprendizaje, mentorías y colaboración con una comunidad global.

Gerald Rojas destaca que esta oportunidad lo motivó por “la posibilidad de descubrir cómo la automatización puede abrir nuevas formas de pensar y trabajar” y espera “aprender a transformar procesos en oportunidades de innovación”.

Por su parte, Andrés Huamanlazo reflexiona sobre el impacto de estas tecnologías en el futuro profesional: “Dejaremos de ser ejecutores de tareas robóticas para convertirnos en arquitectos de soluciones”, resaltando también la importancia de la empatía, el pensamiento crítico y la ética en el uso responsable de la IA.

Experiencias como esta reflejan la importancia de impulsar espacios que acerquen a los estudiantes a las tendencias tecnológicas globales, promoviendo el aprendizaje continuo, la colaboración internacional y el desarrollo de habilidades que les permitirán generar impacto en sus futuras profesiones.

La Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas continúa fortaleciendo su presencia en espacios globales de innovación. Este 2026, estudiantes y docentes participaron en el Meet Up internacional del programa University Innovation Fellows, realizado en la University of Twente, en Países Bajos.

En esta edición, representaron a la UPC Paola Torres, Erika Bedoya, Silvana Balarezo, Majo Boza, Alessandra Ravettino, Cristobal Cortés y Kiara Sánchez como parte de una red internacional que promueve el liderazgo, la colaboración y la generación de soluciones con impacto. Silvana Balarezo
Más que un viaje: una experiencia global de aprendizaje

Participar en este encuentro significa integrarse a un entorno donde la innovación se vive desde la práctica. A lo largo del Meet Up, los asistentes se involucraron en dinámicas orientadas al desarrollo de proyectos, intercambio de ideas y análisis de desafíos comunes en distintos contextos.

Este espacio permitió identificar que, a pesar de las diferencias entre universidades, existen retos compartidos que pueden abordarse de manera conjunta, abriendo paso a iniciativas colaborativas con proyección internacional.

Construir soluciones desde la colaboración

Uno de los ejes centrales del encuentro fue el trabajo en equipos diversos, donde estudiantes y docentes compartieron roles y perspectivas para desarrollar propuestas frente a problemas reales, reforzando así la importancia de la cocreación interdisciplinaria y del aprendizaje basado en la experimentación, en el que probar, ajustar y volver a intentar forma parte esencial del proceso.

La innovación educativa nace de la forma en que concebimos el aprendizaje y el rol de nuestros estudiantes. – Erika Bedoya

Ampliar la mirada para generar impacto

Ser parte de una comunidad global también implica cuestionar los propios límites y abrirse a nuevas formas de pensar y actuar.

Es inspirador ver cómo, desde distintas partes del mundo, existen iniciativas orientadas a resolver problemas reales desde la innovación. – Majo Boza

Este tipo de experiencias fortalece una mentalidad abierta al cambio y reafirma el valor de conectar con otros para construir soluciones con mayor alcance.

Una comunidad que transforma

La participación en este Meet Up reafirma el compromiso de la UPC con el desarrollo de personas capaces de liderar procesos de innovación en distintos entornos.

Formar parte de University Innovation Fellows implica integrarse a una comunidad que impulsa la acción, el aprendizaje constante y la creación de nuevas formas de generar impacto.

Porque innovar hoy es también atreverse a cuestionar, colaborar y construir soluciones que respondan a los desafíos del presente y del futuro.