Cada 22 de marzo, el mundo celebra el Día Mundial del Agua, una iniciativa de las Naciones Unidas para destacar la importancia del agua dulce y promover su gestión sostenible. Este año, bajo el lema «Conservación de los glaciares», se enfatiza la necesidad urgente de proteger estos reservorios naturales de agua dulce que están desapareciendo a un ritmo alarmante debido al cambio climático, estos son esenciales para el equilibrio climático y el suministro de agua dulce, entre otros beneficios.

Los glaciares, que almacenan aproximadamente el 70% del agua dulce del planeta, son fundamentales para el suministro de agua potable, la agricultura y la producción de energía limpia. Su acelerado derretimiento no solo amenaza la disponibilidad de agua, sino que también provoca desastres naturales como inundaciones y deslizamientos de tierra, afectando a miles de millones de personas en todo el mundo.

La educación desempeña un papel crucial en la concienciación y acción frente a esta problemática. Incorporar en los programas educativos contenidos sobre la importancia de los glaciares y el impacto de su pérdida puede motivar a las nuevas generaciones a adoptar prácticas más sostenibles. Herramientas innovadoras como simulaciones interactivas y proyectos comunitarios de monitoreo ambiental pueden enriquecer este aprendizaje.

El agua es esencial para los organismos vivos, para regular las condiciones climáticas y es un eje transversal para todos los ecosistemas. Asimismo, es necesaria para la producción de alimentos y la generación de energía.
Es un recurso escaso y del que todos hacemos uso, por ello, es importante crear conciencia y en cada una de nuestras actividades y acciones promover su uso racional y una gestión sostenible en cada una de las industrias.
Mercedes Gómez Lazarte, directora de la carrera de Ingeniería Ambiental en la UPC

Además, fomentar la investigación y el desarrollo de tecnologías para mitigar el deshielo y gestionar eficientemente los recursos hídricos es esencial. Al integrar estos enfoques en la educación, no solo se contribuye al Objetivo de Desarrollo Sostenible 6 (Agua limpia y saneamiento), sino también al ODS 13 (Acción por el clima), promoviendo una ciudadanía informada y comprometida con la conservación de nuestros glaciares y la sostenibilidad del planeta.

Fuentes:
Naciones Unidas
Banco Mundial
Statista
ODS ONU

Texto trabajado con el apoyo de ChatGPT y Mercedes Gómez Lazarte

El 26 de enero se celebra el Día Internacional de la Energía Limpia, una fecha establecida por las Naciones Unidas para reconocer la importancia de la transición hacia fuentes de energía sostenibles y accesibles para todos. En el contexto universitario, este día representa una oportunidad clave para reflexionar sobre el papel que tienen las instituciones educativas en la promoción de la energía limpia y la sostenibilidad ambiental. Las universidades, como centros de formación e innovación, están llamadas a liderar iniciativas que fomenten la investigación, el desarrollo de tecnologías limpias y la concienciación sobre el impacto ambiental de nuestras acciones cotidianas.

Los retos que enfrentan las universidades en este ámbito son diversos y van desde la necesidad de actualizar sus planes de estudio para incluir contenidos sobre energías renovables, eficiencia energética y sostenibilidad, hasta la implementación de infraestructuras más ecológicas en sus campus. Además, es fundamental que las instituciones promuevan una cultura de sostenibilidad entre sus comunidades, incentivando prácticas responsables en el uso de los recursos y explorando soluciones innovadoras para reducir su huella de carbono.

Los docentes desempeñan un papel crucial en este proceso, ya que son agentes de cambio que pueden inspirar a sus estudiantes a interesarse por la energía limpia a través de proyectos de investigación aplicada, actividades prácticas y espacios de debate sobre las tendencias y desafíos del sector energético. Asimismo, pueden incorporar en sus clases casos de éxito y colaboraciones con empresas y organizaciones que trabajan en la transición energética, ofreciendo así una visión más integral y motivadora.

Por su parte, los estudiantes también pueden contribuir de manera significativa a la causa de la energía limpia participando en iniciativas como hackathones de innovación sostenible, desarrollo de propuestas para hacer más eficiente el consumo energético en sus campus, o incluso promoviendo campañas de sensibilización dentro de la comunidad universitaria. La colaboración entre docentes y estudiantes es clave para generar impacto real y duradero, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en particular el ODS 7: Energía asequible y no contaminante. En este Día Internacional de la Energía Limpia, es un buen momento para comprometerse con acciones concretas que construyan un futuro más sostenible para todos. En este sentido, el 2024, la carrera de Relaciones Internacionales de la UPC organizó el III Congreso Internacional sobre Cambio Climático y Sostenibilidad: Explorando Soluciones para un Futuro Sostenible. Este evento abordó, entre otros temas, el contexto legal del cambio climático, los retos políticos y económicos internacionales, y las nuevas tendencias en energías renovables, como la fotovoltaica, eólica y verde. Estas reflexiones fortalecen la visión de una sostenibilidad integrada en la educación, la investigación y la acción institucional.

Asimismo, en sus instalaciones, la UPC destaca el cambio de luminarias LED de bajo consumo, la instalación de sensores de movimiento en diversas áreas, el funcionamiento de paneles solares para temperar la piscina del campus Villa, y la incorporación de principios de arquitectura sostenible que maximizan el aprovechamiento de la luz natural. Estas acciones reflejan el compromiso hacia la sostenibilidad.

Texto trabajado con el apoyo de ChatGPT y la Dirección de Sostenibilidad y Responsabilidad Social de la UPC

Paul LeBlanc, líder en innovación educativa, advierte que la Inteligencia Artificial cambiará profundamente nuestras universidades y el mundo laboral. Durante el Encuentro de Rectores y Rectoras de Metared en Cusco, destacó que el cambio tecnológico nos obliga a replantear qué significa educar: “La IA está redefiniendo el trabajo y la educación. Tenemos que pasar de ser fábricas de conocimiento a centros de aprendizaje humano”.

El panorama de la educación superior está en constante evolución. Las tendencias sociales, tecnológicas, económicas, medioambientales y políticas están moldeando la manera en que se imparte la educación y cómo se aprende. En nuestro último artículo, analizamos el informe Horizon Report de EDUCAUSE, que proporciona una visión detallada de estas tendencias y su impacto en la educación superior.

La cuarta edición de la Encuesta Futuro del Trabajo del Foro Económico Mundial destaca la importancia de la adopción tecnológica y la transformación empresarial en los próximos cinco años. Con resultados divergentes en los mercados laborales a nivel global, las habilidades y roles en demanda están cambiando. Se espera que la adopción de tecnologías emergentes y el acceso digital ampliado sean las principales tendencias que impulsen la transformación en las organizaciones, afectando a más del 85% de las empresas encuestadas. Mientras algunos empleos disminuyen, otros crecen, especialmente en áreas como tecnología y TI, ventas y participación del cliente, y adquisición de talento. La capacitación y el desarrollo de habilidades, como el pensamiento analítico, creativo y socioemocional, serán fundamentales para adaptarse a las nuevas demandas del mercado laboral.

La Realidad Extendida (XR) está transformando el mundo de las artes escénicas y la música, brindando experiencias inmersivas e interactivas que enriquecen la conexión entre el público y los artistas. A medida que la XR evoluciona y se integra en el teatro inmersivo, las oportunidades y aplicaciones de esta tecnología seguirán creciendo, prometiendo un futuro emocionante y revolucionario para las industrias creativas.

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