En el Día Internacional de los Monumentos y Sitios, que se celebra cada 18 de abril, se destaca la importancia de proteger, conservar y dar a conocer aquellos lugares que forman parte de nuestra historia y cultura.

Sin embargo, no todas las personas pueden acceder a ellos. Factores como la distancia, los costos o la movilidad limitan la posibilidad de conocerlos de manera presencial.

Frente a ello, la innovación abre nuevas oportunidades. La realidad virtual permite recorrer monumentos y sitios históricos desde cualquier lugar, generando experiencias inmersivas que acercan el patrimonio a más personas y favorecen el aprendizaje.

En este contexto, desde la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas se vienen desarrollando experiencias que integran tecnología y turismo para acercar estos espacios a más personas. Un ejemplo es la propuesta en realidad virtual sobre Santa Rosa de Quives, que permite explorar este sitio de valor cultural y religioso a través de una experiencia inmersiva.

Algunas plataformas para recorrer monumentos en realidad virtual:

Google Arts & Culture
AirPano

Este enfoque se alinea con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11: Ciudades y comunidades sostenibles, que impulsa la protección y el acceso inclusivo a la cultura, recordándonos que la tecnología también puede ser una aliada para acercar estos espacios a más personas.

El Día Mundial de la Salud, conmemorado cada 7 de abril, nos invita a reflexionar sobre los desafíos que impactan el bienestar de las personas en todo el mundo. Este 2026, el tema “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia” resalta la importancia de la colaboración y del respaldo a la evidencia científica para construir sistemas de salud más accesibles, confiables y sostenibles.

En esa línea, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3 plantea garantizar una vida sana y promover el bienestar en todas las etapas. Alcanzarlo implica apostar por la investigación y la ciencia como motores de cambio, capaces de impulsar soluciones innovadoras, mejorar la prevención y fortalecer la toma de decisiones en salud.

La salud es un pilar fundamental para el desarrollo humano. Cuidarla no solo es una acción individual, sino un compromiso colectivo que impacta directamente en nuestras comunidades y en las oportunidades de las personas.

Desde mi experiencia en ciencias de la salud, creo profundamente que la ciencia cobra su mayor sentido cuando se pone al servicio de las personas. En este Día Mundial de la Salud, celebramos no solo los avances científicos, sino también la capacidad de transformar vidas a través del conocimiento, la empatía y el trabajo conjunto. Apostar por la ciencia es creer en un futuro más humano, más justo y lleno de oportunidades para todos. Angela Requena

Hoy, los estudiantes de medicina se forman en un entorno donde la inteligencia artificial amplía las posibilidades de aprendizaje y práctica clínica. Integrar estas herramientas con criterio, ética y vocación será clave para responder a las necesidades de una sociedad en constante transformación.

Juntos por la salud, la ciencia y las personas.

El pasado 27 de marzo se llevó a cabo, con gran acogida, la primera edición del 2026 del Expert Academy Session, posicionándose como un espacio estratégico para analizar las tendencias que están redefiniendo el desarrollo profesional en la era digital.

En esta sesión, titulada “El futuro de las credenciales y la empleabilidad en la era digital”, se contó con la participación de Guido Grinbaum, Founder de POK y referente global en digital credentialing, quien ofreció una mirada estratégica y de alto impacto sobre cómo las credenciales digitales están transformando la validación de competencias y redefiniendo las dinámicas del mercado laboral a nivel global.

Durante la charla, los asistentes profundizaron en cómo las nuevas formas de certificación están transformando la manera en que profesionales y organizaciones validan competencias, posicionando el aprendizaje continuo y la adaptabilidad como ejes estratégicos para la empleabilidad en un entorno en constante evolución. La destacada participación evidenció el alto interés por comprender y adoptar estas nuevas dinámicas del mercado laboral.

En este contexto, se presentó el programa de Certificaciones Digitales de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC), una propuesta formativa diseñada para responder de manera ágil y pertinente a las exigencias actuales. Este programa ofrece rutas de aprendizaje flexibles, orientadas al desarrollo de competencias específicas y altamente demandadas, mediante certificaciones que permiten validar conocimientos con relevancia y reconocimiento en el entorno profesional.

La presentación estuvo a cargo de la Mg. Gabriela Gonzales, Coordinadora de Microcredenciales y Certificaciones Digitales en la Dirección de Innovación Educativa y Emprendimiento, quien explicó cómo esta propuesta integra un portafolio de certificaciones alineadas a la evolución del mercado y orientadas a potenciar el perfil profesional de los participantes.

Asimismo, se destacó que el programa se estructura en áreas clave como Liderazgo y Desarrollo, Datos e Investigación, Creatividad e Innovación, y Comunicación y Crecimiento, permitiendo a los participantes especializarse estratégicamente, fortalecer su perfil competitivo y adaptarse a los desafíos de un mercado cada vez más dinámico.

Finalmente, se resaltó que estas certificaciones no solo brindan acceso a contenidos organizados y experiencias de aprendizaje aplicadas, sino que también permiten obtener credenciales digitales alineadas con estándares y tendencias globales, facilitando una validación ágil de competencias y potenciando las oportunidades de inserción y crecimiento profesional.

Te invitamos a explorar el área que más se alinee a tus objetivos profesionales y dar el siguiente paso en tu crecimiento: https://educacioncontinua.upc.edu.pe/certificaciones-digitales/

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Este tipo de iniciativas refuerza el compromiso de la UPC con la innovación educativa, acercando a la comunidad a soluciones concretas que impulsan el desarrollo de competencias y los preparan para un entorno profesional cada vez más dinámico y exigente.

Continuamos generando espacios que conectan a nuestros participantes con expertos internacionales, tendencias globales y oportunidades reales de crecimiento, fortaleciendo así su proyección profesional.

Para cualquier pregunta o duda que tengas, escribe al siguiente correo o WhatsApp:

expert academy session información

En la universidad, la investigación y la divulgación científica también se fortalecen gracias a la iniciativa de los propios estudiantes. A través de comunidades y espacios colaborativos, muchos de ellos promueven el intercambio de conocimiento y generan oportunidades para aprender, investigar y compartir ciencia.

Un ejemplo de ello es Biómicas, una organización estudiantil de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas (UPC) conformada mayoritariamente por estudiantes de Biología. Su trabajo está enfocado en la difusión científica, la educación en ciencias y la promoción de oportunidades académicas y profesionales para estudiantes interesados en las ciencias biológicas.

Iniciado como un proyecto de la carrera de Biología, Biómicas se ha convertido en un espacio liderado por estudiantes para compartir la ciencia de manera accesible, entretenida y abierta, promoviendo la democratización del conocimiento científico y la divulgación académica en diversas áreas de las ciencias biológicas.

Entre sus principales iniciativas destaca el Congreso Científico BioFutura, un evento académico que reúne a estudiantes, investigadores y profesionales de las ciencias biológicas y áreas afines con el objetivo de fomentar el interés y la participación en investigación científica, así como fortalecer las capacidades de estudiantes y jóvenes profesionales. El congreso se realizó del 5 al 7 de marzo y reunió ponencias magistrales, paneles con expertos, talleres, feria científica y presentaciones de investigaciones, generando un espacio de aprendizaje, intercambio y construcción de conocimiento.

Este tipo de iniciativas reflejan cómo las organizaciones estudiantiles pueden contribuir activamente al desarrollo del ecosistema científico, promoviendo el interés por la investigación y acercando la ciencia a más estudiantes.

El Día Internacional de la Mujer 2026 se conmemora bajo el lema “Derechos, justicia y acción por y para todas las mujeres y niñas”, una consigna impulsada por la Organización de las Naciones Unidas que busca reforzar la determinación colectiva frente a contextos donde el sexismo y las barreras estructurales aún persisten. La propuesta es clara: no retroceder en los avances logrados y avanzar juntas hacia el pleno ejercicio de derechos y el empoderamiento de todas las mujeres y niñas.

Este llamado cobra especial relevancia cuando se observan las brechas actuales. La Organización Internacional del Trabajo señala que, a nivel mundial, las mujeres perciben en promedio un 20% menos de ingresos que los hombres.

Todos (todas las personas) son iguales ante la ley y tienen, sin distinción, derecho a igual protección de la ley. – Declaración Universal de Derechos Humanos, artículo 7

En este contexto, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5 resulta fundamental, ya que promueve la eliminación de todas las formas de discriminación y violencia, el fortalecimiento de marcos legales y la participación plena de las mujeres en todos los ámbitos. El Día Internacional de la Mujer 2026 enfatiza precisamente la necesidad de derribar leyes discriminatorias, protecciones legales insuficientes y normas sociales que limitan el acceso equitativo a la justicia.

Como docente, veo cada día el impacto que tiene la educación en la vida de las mujeres jóvenes. Desde mi trabajo en el ámbito de la salud global, he confirmado que la educación no solo transmite conocimientos: también permite que las mujeres descubran su voz, reconozcan su valor y amplíen las posibilidades que imaginan para su futuro. Cuando una mujer se reconoce capaz de ocupar espacios de liderazgo y decisión, no solo transforma su propia vida, también abre camino para muchas más.

Angela Requena, Coordinadora de Relaciones Internacionales, Facultad de Ciencias de la Salud de la UPC

El 8 de marzo es, entonces, una oportunidad para renovar el compromiso. Avanzar en derechos, justicia y acción implica asumir responsabilidades desde la educación, el trabajo y la vida pública, construyendo entornos donde la igualdad no sea un ideal, sino una práctica cotidiana.

Cada 1 de marzo, el Día de la Cero Discriminación nos recuerda que la igualdad no es solo un principio declarado, sino una responsabilidad que debe reflejarse en nuestras decisiones y prácticas cotidianas. Esta fecha, promovida por la Organización de las Naciones Unidas, invita a analizar cómo las instituciones contribuyen a garantizar el respeto, la dignidad y las mismas oportunidades para todas las personas.

En el ámbito educativo, la no discriminación es el punto de partida para construir una verdadera educación inclusiva. No basta con abrir las puertas de acceso; es necesario asegurar condiciones que permitan la permanencia, la participación activa y el logro académico de todos los estudiantes. La equidad implica reconocer que existen diferencias en los contextos, recursos y experiencias previas, y que las instituciones deben generar respuestas que compensen esas brechas.

Este enfoque se articula con los Objetivos de Desarrollo Sostenible impulsados por las Naciones Unidas, especialmente el ODS 4, orientado a garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad, y el ODS 10, enfocado en la reducción de las desigualdades. Ambos objetivos refuerzan la idea de que la calidad educativa solo es sostenible cuando se basa en principios de justicia y equidad.

En las instituciones educativas, promover la inclusión supone contar con políticas claras contra toda forma de discriminación, fortalecer la formación docente en diversidad, asegurar accesibilidad en los entornos físicos y digitales, y fomentar una cultura institucional basada en el respeto. La educación superior, además de formar profesionales competentes, tiene la responsabilidad de formar ciudadanos capaces de convivir en contextos diversos y de actuar frente a situaciones de exclusión.

La educación contra la discriminación comienza en casa. – Rigoberta Menchú, Premio Nobel de la Paz

A continuación, compartimos un video protagonizado por la activista indígena y Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú Tum, quien reflexiona sobre la discriminación, el racismo, la memoria histórica y la construcción de una ética de paz mundial. A partir de su historia de vida y del legado de los pueblos mayas, el video invita a cuestionarnos si es posible un mundo en paz mientras persisten las desigualdades y la exclusión, y destaca el valor de la diversidad cultural como base para una convivencia más justa.

La educación inclusiva y la equidad no se construyen únicamente desde los discursos institucionales, sino desde las acciones diarias en el aula, la gestión académica y el liderazgo. En el Día de la Cero Discriminación, el compromiso es claro: consolidar instituciones educativas donde la igualdad de oportunidades sea una experiencia real y sostenida para toda la comunidad.

La relación entre tecnología, datos y justicia social se ha vuelto central en el debate global: los sistemas de inteligencia artificial pueden amplificar desigualdades existentes cuando se entrenan con datos sesgados o se implementan sin controles, pero también pueden reducir brechas si se diseñan con criterios éticos basados en derechos humanos, equidad y rendición de cuentas. En este contexto, la Recomendación sobre la Ética de la Inteligencia Artificial de la UNESCO (2021) —adoptada por sus Estados Miembros— establece principios como la no discriminación, la transparencia y la supervisión humana, subrayando que la IA debe contribuir explícitamente al bienestar social y a la justicia. Este enfoque se alinea directamente con el ODS 10: Reducción de las desigualdades, que llama a disminuir brechas estructurales dentro y entre los países.

De forma complementaria, los Principios de IA de la OCDE promueven una inteligencia artificial innovadora pero respetuosa de los derechos fundamentales y de los valores democráticos, orientada a la inclusión y al beneficio social. Estos marcos internacionales han desplazado la conversación desde la mera eficiencia tecnológica hacia preguntas más profundas: quién se beneficia de los sistemas algorítmicos, qué grupos podrían verse perjudicados y cómo garantizar que la automatización no reproduzca exclusiones históricas por razones socioeconómicas, culturales o de género.

En el plano operativo, iniciativas como el AI Risk Management Framework del NIST proponen gestionar riesgos durante todo el ciclo de vida de la IA, incorporando prácticas concretas como auditorías de sesgo, evaluación de impacto en distintos grupos poblacionales, documentación transparente de datos y modelos, y monitoreo continuo tras el despliegue. Estas acciones muestran que la ética aplicada no es solo una declaración de principios, sino un conjunto de decisiones técnicas y organizacionales capaces de modificar resultados reales, previniendo daños y fortaleciendo la confianza pública en la tecnología.

A nivel regulatorio, la Unión Europea ha avanzado con un enfoque basado en riesgo mediante su AI Act, que establece límites a usos considerados inaceptables —como ciertas formas de vigilancia masiva o manipulación de vulnerabilidades— y exige salvaguardas estrictas en contextos sensibles, incluidos el laboral y el educativo. Aunque estas normas surgen en Europa, están influyendo en debates legislativos y académicos en América Latina, donde crece la necesidad de marcos propios que combinen innovación tecnológica con protección de derechos y justicia social.

Para la comunidad académica, estos desarrollos representan una oportunidad estratégica para integrar la ética de los datos y de la inteligencia artificial en la docencia, la investigación y la gestión institucional como parte de una agenda más amplia de equidad y desarrollo sostenible. En el marco del Día Mundial de la Justicia Social, que se conmemora cada 20 de febrero, la reflexión cobra aún más sentido: si la tecnología ya está moldeando nuestras sociedades, la cuestión de fondo no es solo cuánto innovamos, sino para quién y con qué consecuencias. En ese escenario, cabe preguntarnos si estamos formando profesionales y generando conocimiento que realmente contribuya a reducir desigualdades, o si corremos el riesgo de reproducirlas en versión digital.

Cada 11 de febrero celebramos el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 2015 con el propósito de visibilizar y promover la participación equitativa de mujeres y niñas en las áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM). Esta conmemoración recuerda no solo el talento y las contribuciones de quienes ya forman parte del mundo científico, sino también la importancia de derribar barreras educativas, sociales y culturales que limitan el acceso de niñas y jóvenes a estos campos fundamentales para el desarrollo global.

Este día se vincula directamente con varios Objetivos de Desarrollo Sostenible:

  • ODS 4 Educación de calidad, al promover la igualdad de acceso a la educación en ciencias.
  • ODS 5 Igualdad de género, al trabajar por la eliminación de brechas de género en STEM.
  • ODS 10 Reducción de las desigualdades, al asegurar que niñas y mujeres encuentren espacios justos para aprender, investigar y liderar.

En este contexto, persisten importantes desigualdades de género en el ámbito científico en el Perú. Según datos del Registro Nacional Científico, Tecnológico y de Innovación Tecnológica (Renacyt), las mujeres representan solo el 33.36 % del total de investigadores científicos registrados en el país, lo que evidencia que su participación en la producción científica aún enfrenta barreras estructurales. No obstante, destacan referentes que están abriendo camino, como Luz Esmeralda Román, ingeniera textil peruana galardonada en 2024 con el premio regional UNESCO-L’Oréal Por las Mujeres en la Ciencia por su trabajo en el desarrollo de textiles funcionalizados con tecnología sostenible, demostrando que la ciencia peruana continúa generando innovación con impacto social y ambiental.

Las mujeres Steam de hoy están llenas de talento dentro y fuera del campo de la ciencia y han llegado para crear más oportunidades, inspirando a la próxima generación. – Gabriela E. Rojas Munive, docente ordinario auxiliar de la Facultad de Ingeniería e Inteligencia Artificial USIL

Más que celebrar una fecha, celebramos posibilidades. Inspirar a una niña a preguntarse “¿y si…”? puede ser el primer paso para que en el futuro diseñe soluciones que cambien realidades. Cada historia de mujeres científicas, cada programa educativo inclusivo y cada vocación naciente nos acercan a un futuro donde la ciencia sea un espacio verdaderamente diverso, justo y enriquecido por la mirada de todos y todas.

El panorama educativo global atraviesa una transformación profunda, y DigiEduHack —una iniciativa estratégica de la Comisión Europea— se ha consolidado como el epicentro donde las ideas más disruptivas cobran vida. Este año, el enfoque ha sido claro: demostrar cómo la tecnología, lejos de aislarnos, puede ser el vehículo para recuperar nuestra esencia humana y fortalecer el aprendizaje.

En la edición 2025, el orgullo peruano está representado por un talentoso equipo de la UPC. El proyecto Moments ha logrado posicionarse como finalista global con una propuesta valiente que aborda un desafío crítico de nuestra era: los efectos de la hiperconectividad. Su solución busca combatir la interferencia tecnológica en la vida cotidiana para reconstruir los vínculos emocionales entre padres e hijos, utilizando la innovación digital como un puente de reconexión en lugar de una barrera de distracción.

Este proyecto nació y recibió su primer impulso en la Maratón de Innovación Educativa 28h. El equipo está conformado por cuatro estudiantes y un docente:

  • Camila Guadalupe Ballarta Heredia – Administración y Negocios Internacionales.
  • Edwin Eduardo Cardenas Molina – Ingeniería Civil.
  • Raquel Anali Fernandez Briceño – Administración y Marketing.
  • José Giovanni Laura Silvera – Ciencias de la Computación.
  • Martin Morales Barrenechea – Ingeniería de Redes y Telecomunicaciones.

¡Apoya el talento peruano! ¿Cómo votar por Moments?

Hoy tenemos la oportunidad de impulsar este proyecto para que se corone como ganador global en la categoría Beginner Awards. Sigue estos sencillos pasos para sumar tu voto:

  1. Ingresa al enlace oficial: Haz clic en digieduhack.com/vote.
  2. Ubica el proyecto: Busca la solución bajo el nombre de Moments.
  3. Vota: Haz clic en el botón Vote for this solution.
  4. Registra tu correo: Desliza hacia la parte inferior de la página e ingresa tu email (recuerda que solo se permite un voto por dirección de correo).
  5. Confirma tu participación: Revisa tu bandeja de entrada y haz clic en el enlace de confirmación que recibirás. ¡Solo así tu voto será contabilizado!